Tadeo Madrid, estudiante de la Facultad de Derecho, denunció que a estudiantes del CBTIS presuntamente les prometieron liberar el servicio social si asistían a la conferencia de Enrique de la Madrid, sin informarles que, según su señalamiento, en realidad serían llevados a un acto de corte proselitista vinculado al PRI y al PAN. La supuesta invitación académica, de confirmarse, tendría el elegante disfraz de la simulación política.
La charla se realizó en la UACH, con la presencia de Marco Bonilla, aspirante a la gubernatura, y Daniela Álvarez, dirigente estatal del PAN. Según la denuncia, usar a estudiantes como audiencia cautiva convierte el discurso de participación juvenil en una práctica de engaño político: la juventud convocada como protagonista, pero administrada como escenografía. La ironía es difícil de ocultar cuando la libertad de asistir parece depender de una promesa administrativa.
Madrid llamó a no engañar a las juventudes ni a escudarse bajo la tutela de la autonomía de la UACH. De confirmarse los hechos, la autonomía no sería un blindaje para maquillar una operación partidista, sino precisamente el espacio que debería impedirla; porque una institución universitaria puede abrir sus puertas al debate, pero no convertir estudiantes presuntamente engañados en público cautivo para una fotografía política.



