Mientras Marco Bonilla prepara su Quinto Informe, hay una cifra que difícilmente ocupará espacio en sus promocionales: mil 56 millones de pesos comprometidos para arrendar 300 patrullas. El señalamiento fue realizado por Hugo González Muñiz, presidente del Consejo Estatal de Morena en Chihuahua, quien cuestionó que el Ayuntamiento haya optado por pagar contratos millonarios de varios años en lugar de adquirir unidades que, al concluir su vida útil o el acuerdo, quedaran como patrimonio de la ciudad.
El costo promedio asciende a 3.5 millones de pesos por patrulla, una cantidad que coloca bajo la lupa la planeación y el uso de los recursos públicos. El problema, advirtió González Muñiz, no es invertir en seguridad, sino pagar como si se comprara patrimonio cuando en realidad sólo se está cubriendo una renta: el municipio desembolsa, las unidades se utilizan y, al final, Chihuahua no necesariamente conserva los vehículos. Es decir, se paga una fortuna por patrullas que no se quedan.
La comparación resulta todavía más incómoda: mientras Ciudad Juárez habría destinado 213 millones de pesos para comprar 170 patrullas, Chihuahua capital comprometió mil 56 millones para arrendar 300. La diferencia no es un detalle contable; es la fotografía de una decisión financiera que deja al municipio con el gasto, pero sin los activos. “Que no lo diga mañana en su informe no significa que no haya pasado”, sostuvo González Muñiz. Y lo que pasó, según la denuncia, es contundente: Bonilla convirtió la seguridad en una renta millonaria y a los ciudadanos en quienes terminan pagando la cuenta.


