15 julio, 2026

China establece nuevas reglas para las baterías de estado sólido

Las baterías de estado sólido son consideradas el siguiente gran salto para la movilidad eléctrica gracias a su potencial para ofrecer mayor autonomía, tiempos de carga más eficientes y un nivel superior de seguridad frente a las baterías de ion-litio convencionales y aunque diversos fabricantes han prometido importantes avances durante los últimos años, China vuelve a colocarse a la cabeza con una regulación que busca acelerar su llegada al mercado.

A partir del 1 de julio de 2026 entró en vigor un nuevo estándar nacional que establece criterios mucho más estrictos para que una batería pueda ser considerada de estado sólido. Con esta medida desaparecen términos ambiguos como “semisólida” o “líquido-sólida”, obligando a los fabricantes a demostrar tanto la capacidad de producción de sus plantas como el desempeño real de sus celdas.

La nueva normativa exige que todas las baterías de estado sólido superen diversas pruebas de laboratorio antes de ser aprobadas para su instalación en vehículos de producción siendo uno de los ensayos más importantes colocar las celdas durante seis horas en una cámara de vacío a 120 °C, con el objetivo de medir la cantidad de electrolito líquido residual. Para obtener la certificación, éste deberá representar menos del 5% del peso total de la celda.

Con este procedimiento, las autoridades buscan garantizar que únicamente las tecnologías verdaderamente maduras puedan comercializarse bajo la denominación de estado sólido.

Aunque prácticamente todos los fabricantes trabajan en el desarrollo de baterías de estado sólido, por ahora Dongfeng parece ser quien lleva la delantera.

La firma asiática ya prepara la integración de celdas híbridas de óxido-polímero en una planta con capacidad de 0.2 GWh, cuya producción iniciará durante el segundo semestre de 2026.

De acuerdo con la marca, estas baterías también alcanzan 350 Wh/kg, permitiendo desarrollar vehículos con hasta 1,000 kilómetros de autonomía.

Sin embargo, la propia empresa reconoce que la adopción será gradual, ya que para 2027 estima fabricar alrededor de 50,000 vehículos equipados con esta tecnología, una cifra todavía pequeña frente a su producción anual cercana a los 2.5 millones de unidades.

Los primeros ensayos realizados por Dongfeng han mostrado un desempeño sobresaliente en diferentes escenarios destacando:

  • Conservación de la integridad estructural tras permanecer a 170 °C durante pruebas de horneado.
  • Retención de hasta 72% de la capacidad energética durante pruebas realizadas bajo temperaturas extremas en invierno
  • Despliegue de una flota de 100 vehículos de prueba en la provincia de Hubei para recopilar información en condiciones reales de uso

Otro de los aspectos positivos es la reducción en los costos de fabricación, debido a que la adaptación de las líneas de producción disminuiría significativamente la inversión necesaria para producir este tipo de baterías, facilitando su futura adopción por parte de la industria.

Aun así, la producción masiva de baterías de estado sólido todavía enfrenta retos importantes, principalmente relacionados con la durabilidad y estabilidad de la interfaz sólida entre sus materiales.

Por ello, diversos especialistas consideran que la comercialización a gran escala todavía tardará algunos años, con un horizonte que apunta hacia 2030. Mientras tanto, las baterías de ion-litio seguirán dominando el mercado, aunque tecnologías emergentes como las baterías de sodio también comienzan a ganar protagonismo dentro de la industria automotriz.

Read Previous

Hospital Juárez de México mantiene campaña permanente para detección y atención oportuna de Hepatitis C

Read Next

¿Quién es Rafael ‘N’? Empresario farmacéutico y gasolinero

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *