La expansión global de los fabricantes chinos continúa ganando terreno y ahora Chery dio uno de sus pasos más importantes fuera de Asia. La marca anunció oficialmente la toma de control de la antigua planta de Nissan en Rosslyn, Sudáfrica, instalación desde la que comenzará la producción de vehículos a partir de mediados de 2027.
La operación, anunciada originalmente en enero, contempla una inversión de varios millones de dólares para modernizar las instalaciones, incorporar nueva maquinaria y adaptar la fábrica a los procesos de manufactura de la compañía china. Aunque la empresa no reveló el monto exacto de la inversión, confirmó que los trabajos comenzarán de inmediato.
El objetivo de Chery va mucho más allá de fabricar vehículos. La firma busca convertir a Sudáfrica en su centro de manufactura, exportación, investigación, desarrollo y operaciones regionales para todo el continente africano.
Durante la ceremonia de transferencia, Charlie Zhang, vicepresidente de Chery Auto, confirmó que se conservarán los 692 empleos existentes y que el proyecto generará cerca de 3,000 puestos de trabajo directos e indirectos entre producción, cadena de suministro y servicios relacionados.


