Si bien, Hyundai era el accionista mayoritario de} desde 2020, la firma automotriz concretó la compra del 9.65% restante de la empresa estadounidense de ingeniería y robótica, una operación valuada en 325 millones de dólares (cuyo precio permanecía fijado desde 2021).
Como parte del acuerdo, SoftBank recibió el instituto de investigación RAI, especializado en inteligencia artificial, mientras que Hyundai se quedó con el control absoluto de la empresa responsable de desarrollar algunos de los robots humanoides más avanzados del mundo.
Con este movimiento, la marca asiática elimina cualquier dependencia de socios externos para acelerar la integración de tecnologías avanzadas en la producción de vehículos con lo que podrá incorporar por completo el desarrollo de robots humanoides a su estrategia de manufactura.
El protagonista de esta nueva etapa será Atlas, el robot humanoide que ganó fama mundial por sus demostraciones de equilibrio, agilidad y movilidad en el CES 2026.
La intención de Hyundai es que una versión diseñada para producción comience a operar a partir de 2028 en su nueva planta de vehículos eléctricos ubicada en Georgia, Estados Unidos, donde este robot se encargará de realizar tareas de alto esfuerzo físico, manipulación de componentes y secuenciación de piezas dentro de la línea de ensamble.
A diferencia de los brazos robóticos tradicionales, Atlas podrá desplazarse libremente por la planta, lo que permitirá adaptar con mayor rapidez los procesos de producción conforme cambien las necesidades de fabricación.
Aunque la incorporación de robots humanoides no cambiará de inmediato la experiencia de compra de un vehículo, sí podría traducirse en beneficios importantes a mediano plazo, debido a que una mayor automatización permite fabricar vehículos con menos errores de ensamblaje, mejorar el control de calidad, reducir tiempos de producción y responder con mayor rapidez ante interrupciones en la cadena de suministro.
Además del impacto industrial, con la adquisición de Boston Dynamics, Hyundai fortalece su estrategia financiera al impulsar una futura salida de la empresa al Nasdaq, consolidando a la división de robótica como uno de los pilares tecnológicos.


