Columna La Tenebrosa. . . El lado obscuro de la política chihuahuense. . .
EL BLINDAJE QUE SE LES “TRASPAPELÓ” MIENTRAS CONTABAN PLURIS. . .En Sesión de la Diputación Permanente fue emitida la declaratoria de aprobación de la reforma a la Constitución Política del Estado en materia electoral, al acreditarse que el decreto obtuvo el respaldo de la mayoría de los ayuntamientos de la entidad, conforme al procedimiento establecido por la Constitución local. . . Mientras en el Congreso del Estado se presumía la declaratoria constitucional de la reforma electoral, hubo un detalle que, casualmente, se les escapó a las y los diputados del MCPRIAN: la iniciativa 1636, esa propuesta de blindaje electoral que, según el coordinador morenista Cuauhtémoc Estrada, terminó desechada desde la Comisión de Gobernación por quienes hoy parecen buscar culpables con lupa ajena. . .
La ironía no pide permiso: mientras el bloque del PAN, PRI, MC y Verde andaba ocupado en la llamada Ley Agandalle —esa fina ingeniería política para acomodar regidurías, plurinominales y demás comodidades del poder—, la iniciativa 1636 quedó fuera del camino sin mayor ceremonia. No fue un accidente de pasillo ni un extravío administrativo; fue, de acuerdo con el señalamiento de Morena, una decisión tomada en comisión por legisladores que, para sorpresa de nadie, están bastante cerca de Palacio. . .
Así que si la gobernadora Maru Campos quiere encontrar a los responsables de por qué no pasó la propuesta de blindaje electoral, no necesita emprender una expedición arqueológica ni buscar debajo de las curules morenistas: los tiene ahí, prácticamente de casa. Fueron las y los diputados del PAN, PRI, MC y Verde quienes desecharon la iniciativa 1636, mientras el reloj legislativo corría entre discursos de legalidad y esa vieja costumbre de cuidar primero el tablero propio. . .
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REELECCIÓN EN PARRAL: LA ÚLTIMA PALABRA NO SALE DEL CONGRESO. . . En la antesala de los cálculos electorales, la diputada de Movimiento Ciudadano, Alma Yesenia Portillo, puso sobre la mesa una verdad tan simple como incómoda: cualquier aspiración del alcalde de Parral, Salvador Calderón Aguirre, incluida la posibilidad de buscar la reelección, tendrá que pasar primero por el juicio de la ciudadanía. Dicho de otro modo, por más operación política, fotografía sonriente o discurso bien planchado, la boleta no se gana en los pasillos del poder, sino en la percepción diaria de quienes padecen —o aprueban— el gobierno municipal. . .
Portillo, secretaria de la Comisión de Participación Ciudadana y Asuntos Electorales, recordó que serán las y los habitantes de Parral quienes definan si Calderón representa continuidad o si llegó la hora de mirar hacia otra alternativa. Y ahí está el filo político del asunto: cuando una legisladora de su propio universo partidista subraya que el respaldo popular es condición indispensable, el mensaje deja de ser cortesía institucional y se convierte en advertencia anticipada para quienes creen que las candidaturas se heredan por trámite. . .

Pero la diputada no se quedó en el futurismo electoral. También llevó el debate al terreno donde la política deja de ser discurso y se vuelve necesidad: la crisis hídrica que golpea a las familias de Parral. Portillo adelantó que insistirá, desde el Congreso del Estado, en exhortos y acciones institucionales para atender el desabasto de agua potable; porque al final, antes de hablar de reelección, cualquier proyecto político tendrá que responder una pregunta elemental: qué hizo cuando a la gente le faltó lo más básico. . .
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JUÁREZ PONE EL DEDO EN EL AIRE QUE TODOS RESPIRAN. . .En una frontera donde hasta el aire tiene expediente compartido, Ciudad Juárez llevó a la mesa una propuesta que no suena menor: crear una base de datos binacional para prevenir y atender incendios en sitios de disposición, acopio y reciclaje de materiales combustibles. El planteamiento del presidente municipal Héctor Rafael Ortiz Orpinel, presentado durante la reunión del Comité Consultivo Conjunto para el Mejoramiento de la Calidad del Aire, apunta a algo que la política suele descubrir tarde: los siniestros no respetan líneas internacionales ni discursos de ocasión. . .
La idea tiene filo porque obliga a pasar del abrazo protocolario a la información útil: saber qué materiales se almacenan, dónde están, cómo se disponen y qué prácticas pueden evitar que un incendio termine convertido en nube tóxica para toda la cuenca Paso del Norte. Juárez, El Paso y Doña Ana comparten economía, familias, movilidad y contaminación; por eso, cuando Ortiz Orpinel recordó que el aire no distingue fronteras, no lanzó una frase bonita para el boletín, sino una advertencia bastante concreta para quienes todavía administran los problemas ambientales como si fueran asuntos de ventanilla local. . .

En tiempos en que la región fronteriza enfrenta crecimiento urbano, actividad industrial, movilidad intensa y los efectos cada vez menos discretos del cambio climático, la propuesta de Juárez coloca el debate donde debe estar: en la coordinación permanente, la ciencia y la prevención, no en la improvisación cuando ya arde el problema. Si la base de datos binacional avanza, podría convertirse en una herramienta seria para proteger la salud pública y mejorar la calidad del aire; si se queda en aplauso de aniversario, será otra buena intención archivada bajo esa vieja costumbre oficial de respirar hondo y mirar hacia otro lado. . .
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