El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que la Marina estadounidense obligó a 21 buques a regresar a sus puertos de origen tras la implementación de un bloqueo naval contra Irán el pasado 13 de abril, provocado por el colapso de las negociaciones bilaterales en Islamabad, Pakistán.
El operativo se expandió rápidamente hacia aguas abiertas, interrumpiendo el transporte de crudo iraní mucho más allá del Estrecho de Ormuz. Durante sus patrullajes en el Mar Arábigo, el destructor de misiles USS Michael Murphy interceptó diversas embarcaciones comerciales.
“Desde el inicio del bloqueo, 21 barcos han cumplido con las directrices de las fuerzas estadounidenses de dar la vuelta y regresar a Irán”, precisó el CENTCOM en la red social X. A principios de la semana, la agencia también liberó un audio donde se escucha a un marino desviar un buque mercante en el Golfo de Omán: “Gracias por su cooperación”.
Datos de Lloyd’s Maritime citados por The Wall Street Journal indican que al menos cinco petroleros vinculados a Irán con destino a Malasia cambiaron de rumbo bajo advertencia de intercepción. El buque Kariz, de bandera iraní y cargado con casi un millón de barriles de crudo, desvió su ruta cerca de Sri Lanka. A la par, el superpetrolero sancionado Andromeda modificó su trayectoria en el Océano Índico con casi dos millones de barriles. Dos petroleros vacíos, el Amak y el Elisabet, también dieron la vuelta en el Golfo de Omán al acercarse a la flota estadounidense.


