El Museo Nacional de Culturas Populares (MNCP) inauguró la exposición “Entre flores y palmas: identidad, comunidad y ritual en Panchimalco”, que acerca a los saberes, prácticas y formas de organización que dan vida a la Cofradía de las Flores y las Palmas, una de las expresiones identitarias del pueblo nahua-pipil de El Salvador.
La muestra –que presenta la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (UCUVI) y el MNCP, en colaboración con la Embajada de El Salvador en México– reúne 15 fotografías y una selección de piezas que muestran la preparación de la festividad, sus textiles, ofrendas, danzas y formas de organización comunitaria.
Durante la inauguración, el director del Museo Nacional de Culturas Populares, Emilio Montemayor Amaya, señaló que la exposición presenta las conexiones entre las culturas populares de El Salvador y México, a través de expresiones como los bordados, las máscaras, las ofrendas, los rituales, la gastronomía y las danzas. “Nos interesó muchísimo el proyecto precisamente por esta oportunidad de ofrecer una ventana de lo mucho que además tenemos en común”.
A su vez, la embajadora de El Salvador en México, Rosa Delmy Cañas, destacó que la muestra es parte de una estrategia de diplomacia cultural para difundir el patrimonio de su país; su presentación en México adquiere especial significado por los vínculos históricos y culturales entre ambas naciones. “La cultura es tan importante como la economía o la política para el entendimiento de los países, puesto que es la ventana para dar a conocer formas de vida, costumbres y patrimonio”.
La diplomática recordó que, en diciembre de 2025, la Cofradía de las Flores y las Palmas ingresó a Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; se trata de la primera manifestación del patrimonio cultural inmaterial de El Salvador en recibir dicho reconocimiento.
Con más de un siglo de existencia, la tradición se celebra en Panchimalco durante mayo, está vinculada con el inicio de la temporada de lluvias y las cosechas. Su preparación involucra a distintas generaciones de la comunidad, desde la recolección de flores silvestres hasta la elaboración de las palmas, las procesiones, la música, las danzas y la preparación de alimentos.
Cañas resaltó el papel de las mujeres en la transmisión intergeneracional de los conocimientos que sostienen la celebración, así como la organización de las cofradías, que mantienen vigentes prácticas comunitarias relacionadas con la vestimenta, la cultura alimentaria, la música y la danza.
Por su parte, el director del Instituto Regional del Patrimonio Mundial en Zacatecas México, para América Central y el Caribe, Carlos Augusto Torres Pérez, destacó que el reconocimiento internacional de la Cofradía pone en valor una tradición viva sostenida por su propia comunidad, en la que convergen memoria, identidad, conocimientos y formas de organización transmitidas entre generaciones.
Una tradición que se construye en comunidad
A través de las fotografías y piezas artesanales, el recorrido muestra distintos momentos de la festividad y algunos de los elementos que conforman la identidad cultural de Panchimalco, entre los que se encuentra el traje tradicional, integrado por una falda elaborada en telar de palanca y un paño tejido en telar de cintura. También se reconoció el trabajo de Noemí Hernández, artesana que mantiene vigente la elaboración de dichos textiles.
Las imágenes también muestran la preparación de las palmas. Niñas, niños y jóvenes participan en la recolección de las llamadas flores de mayo en los alrededores del pueblo; luego, se colocan una a una en las palmas de coco, en un proceso minucioso que reúne a las familias y participantes de las cofradías. Se incluyen también máscaras relacionadas con danzas y relatos locales, así como objetos que permiten observar la convivencia de elementos indígenas y prácticas religiosas incorporadas durante el período colonial.
Como parte de la ceremonia inaugural, los músicos salvadoreños Yanci Paiz, en clarinete y saxofón, y Carlos Quintanilla, en piano, interpretaron El nido, poema de Alfredo Espino, musicalizado por Carlos Colón, y Lamatzin Metztli, de Ernesto Vega.
“Entre flores y palmas: identidad, comunidad y ritual en Panchimalco” se presenta en el Museo Nacional de Culturas Populares, de martes a jueves, de 11 a 18 h, y de viernes a domingo, de 11 a 19 h.
Para más información, sigue las redes sociales de la UCUVI: Facebook (UnidadCulturasVivas), X (@ucuvi_c_vivas), Instagram y TikTok (@unidad.culturas.vivas); y del Museo Nacional de Culturas Populares: Facebook (@MuseoNacionaldeCulturasPopulares), X (@MNCP_DGCP) e Instagram (@museoculturaspopulares).
Sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en X (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx).


