Una antigua ciudad maya que permaneció escondida durante más de mil años en la selva de Campeche acaba de salir a la luz. Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmaron el hallazgo de Minanbé, un asentamiento prehispánico localizado en la zona norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul.
El descubrimiento ha llamado la atención de especialistas de todo el mundo porque se trata de una ciudad prácticamente intacta, sin evidencia significativa de saqueos y rodeada por una espesa vegetación que durante siglos ocultó sus estructuras monumentales.
El nombre elegido para el sitio tiene un significado muy especial. Según explicó el arqueólogo esloveno Ivan Šprajc, responsable de la investigación, Minanbé proviene del maya yucateco y significa literalmente “No hay camino”.
Para llegar al lugar, el equipo de especialistas tuvo que abrirse paso entre la selva durante varios kilómetros utilizando machetes, debido a que no existían senderos ni caminos de acceso. De acuerdo con los investigadores, la dificultad para llegar al sitio fue una de las razones por las que permaneció oculto durante tanto tiempo.
Los estudios preliminares indican que Minanbé alcanzó su mayor desarrollo entre los años 900 y 1000 después de Cristo, durante el periodo Clásico Tardío-Terminal de la civilización maya. La ciudad ocupa aproximadamente 15 hectáreas y presenta una planificación urbana compleja, con plazas, edificios ceremoniales, estructuras administrativas y sistemas hidráulicos.
El hallazgo fue posible gracias al uso de tecnología de escaneo láser tridimensional, que permitió identificar construcciones ocultas bajo la densa cobertura forestal de la selva campechana.


