Israel rechazó este domingo 9 de agosto el documento de 15 puntos promovido por el gobierno de Donald Trump para avanzar hacia el fin del conflicto en Gaza, una decisión que mantiene abierta una disputa sobre qué debe ocurrir primero: el desarme de Hamás o la retirada de las fuerzas israelíes. La decisión afecta directamente al futuro del alto el fuego y a los más de dos millones de habitantes de Gaza. Reuters confirmó que Israel sigue negociando con EEUU y que sus fuerzas han reducido sus ataques, por lo que el rechazo del documento no significa, hasta ahora, el abandono completo del proceso. Lo que sigue sin resolverse es el calendario para aplicar las obligaciones de cada parte.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expuso su posición durante una reunión de su gobierno y aseguró que Israel no aceptará retirar tropas mientras Hamás conserve armamento.
Israel no acepta el documento de 15 puntos”, afirmó.
La diferencia es clave porque el esquema impulsado por Trump busca vincular el desarme de Hamás con una retirada progresiva de las fuerzas israelíes, además de incorporar una fuerza internacional y una nueva estructura de seguridad palestina. Israel y Hamás, sin embargo, interpretan de manera distinta el orden en que deben cumplirse esos compromisos.


