La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) presentan en el Museo Nacional de San Carlos (MNSC) la exposición “Catalina Guzmán. Photo Chic”, dedicada a la fotógrafa mexicana cuyo trabajo se desarrolló durante las primeras décadas del siglo XX.
La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que la muestra contribuye a recuperar una trayectoria fundamental para la historia de la fotografía en México y a visibilizar el lugar de las mujeres en la construcción de la memoria visual del país.
“Reconocer la obra de Catalina Guzmán es ampliar la historia de nuestra fotografía desde una mirada que durante mucho tiempo quedó al margen. Esta exposición nos permite valorar cómo las mujeres también han construido memoria, identidad y nuevas formas de representación en la vida pública de México”, agregó la secretaria Curiel de Icaza.
De acuerdo con el director del recinto, Jorge Reynoso Pohlenz, la muestra es un diálogo sobre la memoria, la identidad y el género, a partir de una revisión del pasado reciente y remoto: “En el museo buscamos generar relaciones con el pasado a partir de la empatía y la afectividad; en este caso, a través de la memoria fotográfica de una mujer emprendedora, mostrando los cambios a través de la visión femenina”.
Tiene el objetivo, agregó, de generar una serie de reflexiones sobre la imagen: “Buscamos reflexionar sobre el pasado y la memoria; en el caso de la fotografía, nos permite entender no solo la imagen, sino su materialidad, su forma de circulación y su papel en la vida cotidiana de las personas y las familias”.
En cinco núcleos, “Catalina Guzmán: Photo Chic”, “Photo Chic”, “El discurso chic”, “Retratos masculinos” y “El universo infantil”, se conoce sobre la diversidad fotográfica de la artista en el retrato, desde el infantil –en el que construye una visión simbólica, sensible y estética de la infancia– hasta el masculino, vinculado al contexto político e intelectual del México posrevolucionario.
En el retrato femenino resalta la intención de ir más allá de la imagen, debido a que sus imágenes, realizadas en especial a bailarinas, llevan a imaginar su empatía por otras artistas, que al igual que ella, desempeñaban un trabajo bajo la mirada pública.
La fotografía de Catalina surgió en un momento clave de la construcción de una identidad moderna, femenina y cosmopolita, entre 1914 y 1940, años en los que inicia una transformación de los roles de género y la creciente presencia de las mujeres en el espacio público.
El estudio fotográfico “Photo Chic”, dirigido por Catalina Guzmán, permitió el acceso a sectores de la clase media a la fotografía, pues de forma tradicional, no contaban con recursos para encargar retratos, lo que consolidó nuevas formas de representación familiar.
Al respecto, el curador de la muestra, César González-Aguirre, explicó: “Catalina es una pionera en la historia de la fotografía de nuestra ciudad y una fotógrafa moderna, su trabajo hace eco de un México que comienza a industrializarse y a consolidar un contexto artístico propio”.
Destaca que 90 por ciento de los materiales que se presentan en la muestra son inéditos y, por primera vez, se presentan junto a postales, objetos de época, revistas, periódicos y material documental provenientes de diversas colecciones, entre ellas la Fundación Televisa, el Museo del Estanquillo, acervos de Patricia Priego, Felipe Neria Legorreta y del propio MNSC.
La muestra responde a la necesidad de recuperar y visibilizar una obra poco conocida dentro de la historia de la fotografía en México, lo que permite reconstruir la trayectoria de la artista y ampliar la comprensión de su contexto social, cultural y artístico. En tanto, la elección de las obras responde al interés por destacar la diversidad de su producción.
“Me gustaría que el público reconozca a Catalina Guzmán como una figura pionera y una fotógrafa moderna activa a inicios del siglo XX, ya que su trabajo abrió camino para muchas otras creadoras que conocemos en la actualidad”, expresó el curador.
Catalina y la fotografía
Catalina Guzmán inició su carrera a los 22 años y entre 1923 y 1942, dirigió el estudio Photo Chic, ubicado en la calle de Monte de Piedad, en el entonces Distrito Federal, espacio en el que realizaba las tomas fotográficas y se encargaba de la iluminación y del coloreado con óleo de las imágenes finales.
La prensa de la época se refería a ella indistintamente como fotógrafa o artista; la última definición resulta pertinente de manera particular, pues Guzmán desarrolló una estética personal y una voz visual propia dentro del retrato de estudio.
En 1924, Catalina y su hermano Gerónimo obtuvieron reconocimiento internacional al ganar la medalla de oro en una exposición en Milán, en la categoría de retratos femeninos e infantiles.
Catalina mostraba a través de sus retratos, una mirada sensible sobre la vida cotidiana, la identidad y, en especial, sobre el papel de las mujeres en una sociedad en transformación. Su trabajo, hoy recuperado, se consolida como un testimonio fundamental para entender la modernidad en la Ciudad de México.
La exposición “Catalina Guzmán. Photo Chic” abre al público a partir de hoy, domingo 22 de marzo de 2026 en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México-Tenochtitlan 50, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México y permanecerá abierta al público hasta el 26 de julio de 2026.


