Los elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, policía tercero Manuel Meraz Chávez, junto a sus compañeros Adrián Jaime Juárez y José Zaleta Reyes, atendían su servicio como cualquier otro turno, sin imaginar que en cuestión de minutos serían parte de uno de los momentos más importantes en la vida de una familia chihuahuense, apoyar en la llegada de un nuevo integrante.
El llamado llegó con urgencia: una joven mujer de 25 años estaba en labor de parto, no había tiempo para pensar en un traslado, era llegar y aplicar sus conocimientos, su preparación diaria.
Tranquilos y con ese profundo sentido humano, los oficiales se convirtieron en algo más que policías, fueron manos de apoyo, calma en medio del nerviosismo y guía en un momento decisivo.
Ahí, en ese lugar improvisado, al interior de una vivienda en la colonia Campesina, atendieron a madre e hijo.


