Italdesign no suele trabajar con marcas asiáticas, y durante la era de Giorgetto Giugiaro como propietario de la firma, esas colaboraciones fueron todavía más escasas. Aun así, su legado con fabricantes japoneses dejó huella gracias a modelos icónicos como el Isuzu Piazza y el Subaru SVX, ambos firmados por el legendario diseñador italiano y hoy convertidos en piezas de culto.
Tras la salida de Giugiaro, Italdesign retomó la relación con Japón de manera puntual pero contundente. En 2018 presentó el espectacular Nissan GT-R50 by Italdesign, una reinterpretación extrema del superdeportivo de Nissan, producida en unidades muy limitadas y con un precio que superaba el millón de dólares, dejando claro que la firma seguía dominando el arte de los proyectos exclusivos.
Ahora, con el respaldo oficial de Honda, Italdesign presenta el NSX Tribute, un ejercicio de diseño que reinterpreta los rasgos más emblemáticos del NSX original sobre la base del NSX de segunda generación. El resultado es una propuesta retrofuturista que mezcla nostalgia, tecnología y diseño contemporáneo, logrando una estética que difícilmente pasa desapercibida.
De acuerdo con Joaquín García, jefe de diseño en Italdesign, el Honda NSX fue un modelo revolucionario que cambió las reglas del juego en el segmento de los deportivos. Este proyecto, explica, no es un restomod ni un simple homenaje visual, sino una visión moderna que combina innovación tecnológica, herencia deportiva y soluciones de diseño ingeniosas, manteniendo intacto el ADN de competición.
En el frente, el NSX Tribute apuesta por una trompa limpia que recuerda a la filosofía original de Honda, donde la parrilla era casi inexistente. La entrada de aire inferior sugiere una “H” gracias a su forma trapezoidal, mientras que los faros incorporan pestañas retráctiles que evocan los famosos pop-ups del NSX clásico, dejando visible únicamente la firma luminosa diurna.
El perfil destaca por una cabina que parece una sola pieza gracias al contraste del techo y los pilares A en color negro, generando una gran cúpula visual que remite directamente al modelo original. En el pilar C se integra una toma de aire flotante que se superpone a la carrocería, aportando un toque futurista y reforzando la silueta limpia y aerodinámica.
La parte trasera es uno de los puntos más llamativos, con un anillo luminoso que se integra al spoiler y a las luces posteriores, reinterpretando de forma moderna la zaga del NSX de primera generación. Además, toma inspiración directa del NSX-R GT con detalles como la toma de aire en el techo, las insignias rojas, el kit aerodinámico y el icónico color Championship White, acompañado por rines asimétricos de 19 pulgadas al frente y 20 atrás.
Aunque no se anunciaron cambios mecánicos, todo indica que mantiene el sistema híbrido del NSX Type S, con un V6 3.5 litros central apoyado por tres motores eléctricos para un total de 602 hp. El interior recibió ajustes sutiles y esconde guiños al legado del modelo, incluidos homenajes a Ayrton Senna. El NSX Tribute se fabricará bajo pedido, será altamente personalizable y únicamente estará disponible con volante a la derecha.



