Más de 50 personas podrían estar atrapadas bajo los escombros en una aldea ucraniana donde un ataque ruso ha matado al menos a 40 personas, según señaló el martes por la noche el presidente, Volodímir Zelenski, en lo que calificó como uno de los peores ataques de Moscú desde el inicio de la guerra.
Rusia ha castigado a Ucrania el lunes y este martes, después de que una tregua poco habitual terminara el fin de semana, y los bombardeos han reducido las esperanzas de un avance en las negociaciones dirigidas por Estados Unidos previstas para la próxima semana en Abu Dabi.
Las operaciones de rescate seguían en marcha en la localidad de primera línea de combate de Komyshuvakha, en el óblast de Zaporiyia, donde las fuerzas rusas han alcanzado un antiguo edificio escolar que, según Ucrania, se utilizaba cada lunes para distribuir ayuda.
“Solo un impacto mató a 33 personas. Se rescató a cinco personas y más de 50 pueden seguir atrapadas bajo los escombros”, afirmó Zelenski, que lo describió como “una de las mayores matanzas rusas de esta guerra”.
La misión de seguimiento de derechos humanos de Naciones Unidas en Ucrania ha condenado con dureza el ataque. Danielle Bell, jefa de la misión, señaló: “O bien las fuerzas armadas rusas sabían que se estaba llevando a cabo una distribución humanitaria, o no tomaron las medidas más básicas para averiguar qué estaba ocurriendo en esta aldea”.


