Cientos de miles de personas salieron a las calles de Francia este sábado 24 de octubre para protestar contra el encarecimiento de la vida, en una jornada marcada por enfrentamientos esporádicos con la policía y críticas al gobierno de Emmanuel Macron por prohibir algunas manifestaciones.
La segunda gran jornada de movilizaciones en una semana comenzó con demandas de medidas para compensar la pérdida del poder adquisitivo y mejorar las condiciones educativas de los estudiantes de secundaria, pero también se convirtió en una protesta contra el gobierno centroderechista de Macron, quien dejará el poder en mayo.
Ante la presión para evitar disturbios y saqueos como los registrados la semana pasada, que conmocionaron al país y dieron la vuelta al mundo, el gobierno prometió actuar con “intransigencia”. Desde el lunes, las autoridades impusieron toques de queda nocturnos en algunos barrios, prohibieron determinadas manifestaciones y desplegaron 70 mil agentes de seguridad.
La tensión quedó en evidencia en París, donde la manifestación terminó con enfrentamientos entre participantes y fuerzas de seguridad. En medio de la multitud, algunos manifestantes ondeaban una gran bandera francesa y coreaban “todo el mundo odia a la policía”, mientras un helicóptero sobrevolaba la zona, constataron periodistas de la AFP.


