Columna La Tenebrosa. . . El lado obscuro de la política chihuahuense. . .
LOYA YA MUEVE LA FISCALÍA Y LA “LIMPIA” PODRÍA OFICIALIZARSE EN HORAS. . . Las versiones internas y políticas, todavía sin confirmación oficial, señalan que Gilberto Loya Chávez ya habría iniciado un reacomodo en la Fiscalía General del Estado. En los primeros 11 días de su gestión como encargado de despacho, Heliodoro Emiliano Araiza Reyes, titular de la Fiscalía de Distrito Zona Centro, habría sido removido; fuentes internas hablan de relevo y entrega-recepción, aunque ni la Fiscalía ni Loya han confirmado el movimiento. De concretarse, Araiza sería el primer fiscal de distrito removido bajo la nueva gestión: el mensaje sería claro, aunque por ahora circule en voz baja. . .
El 9 de octubre, Loya anunció cambios en la Vicefiscalía, Control, Análisis y Evaluación, Administración y la Agencia Estatal de Investigación, pero entonces no mencionó a las otras cinco fiscalías de distrito. Esa omisión, sumada a versiones anónimas que apuntan a un reacomodo más amplio, alimenta la lectura de que la operación apenas comienza y de que la “limpia” podría tener más capítulos que anuncios. En ese contexto, reportes periodísticos de 2023 señalaron un vínculo familiar entre Araiza y Jesús David Flores Carrete, quien fue relevado el 9 de octubre y sustituido por Omar Tinoco; esa mención no permite insinuar responsabilidad alguna. . .
Por ahora, todo permanece en el terreno de las versiones: la información está pendiente de confirmación oficial y no debe presentarse como un hecho consumado. Pero si las señales internas terminan convirtiéndose en comunicados, las próximas horas podrían despejar el tablero y revelar si el reacomodo de Loya era sólo una versión insistente o el primer movimiento visible de una nueva etapa en la Fiscalía. . .
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SIETE MILLONES, UN SECCIONAL Y LA VIEJA COSTUMBRE DE SAQUEAR LO PÚBLICO. . . En Chihuahua, hasta las comunidades pequeñas parecen tener presupuesto de capitales, aunque sólo sea para que alguien presuntamente lo haga desaparecer. La Fiscalía Anticorrupción informó que existe una orden de aprehensión contra Esteban R. P., ex presidente seccional de Lázaro Cárdenas, por su probable responsabilidad en el desvío de más de siete millones de pesos. Una cifra descomunal para una localidad de dimensiones reducidas, pero aparentemente bastante cómoda para quienes confunden el servicio público con una caja chica personal. . .
El fiscal Luis Abelardo Valenzuela Holguín anunció que se preparan una ficha roja y alertas migratorias para facilitar la localización y captura del ex funcionario. La frase “vamos por su captura” suena contundente, aunque llega después de que los recursos públicos ya habrían tomado otro rumbo y de que, una vez más, las autoridades tienen que perseguir a quienes debieron rendir cuentas desde el primer día. En los municipios, la corrupción no siempre necesita grandes discursos: le basta con un escritorio, una firma y la certeza de que nadie está mirando. . .

El caso exhibe el desaseo que puede anidar en los gobiernos locales, donde millones desaparecen mientras las comunidades siguen esperando servicios, obras y respuestas. La Fiscalía mantiene las investigaciones para determinar el destino del dinero y las responsabilidades correspondientes; ahora falta que el expediente no termine convertido en otro monumento a la impunidad. Porque en Chihuahua ya no sorprende que se hable de presuntos desvíos: lo verdaderamente extraordinario sería que el dinero regresara y que la justicia llegara antes de que el responsable alcance la frontera. . .
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EL PANISMO DE LAS CIEN PERSONAS: GRITOS, TRÁMITE Y SILENCIO. . . Las mismas 100 personas que el pasado fin de semana acudieron a la Ciudad Judicial para respaldar a César Jáuregui reaparecieron ayer, puntuales y previsibles, en las oficinas del Comité Estatal del PAN. El motivo oficial fue pedir apoyo para exigir la libertad del exfiscal, pero el reclamo político fue bastante más concreto: que Daniela Álvarez presione para aplazar la definición de la candidatura a la alcaldía de Chihuahua capital, con la esperanza de que Jáuregui recupere su libertad y vuelva a la contienda. Al menos eso dijo la dirigente estatal frente a todos: que accedería a revisar los tiempos. En el PAN, hasta los aplazamientos parecen presentarse como actos de generosidad. . .
La escena tuvo, además, su dosis de teatro político. Frente a Daniela, las cien voces gritaron a todo volumen: “¡Maru traidora, Maru traicionera!”. Y cuando el coro cambió por “¡César libre, César libre!”, la presidenta estatal prefirió administrar el silencio, quizá porque una cosa es recibir a los inconformes y otra muy distinta cargar con sus consignas. La dirigente escuchó, tomó nota y dio trámite, pero no se confundió: tramitar una exigencia no significa asumirla, y mucho menos encabezarla. . .

Así que la fotografía del día no muestra a Daniela Álvarez al frente de la rebelión, sino en la ventanilla del partido, recibiendo papeles y apagando incendios con frases cuidadosamente calculadas. Los simpatizantes de Jáuregui querían respaldo, libertad y una candidatura congelada; obtuvieron atención institucional, una promesa de revisar el calendario y el silencio de la dirigente cuando el grito tocó directamente a Palacio. En resumen, Daniela los atendió, pero no está con ellos ni para ellos. Les dio trámite, que en la política partidista suele ser la forma elegante de decir: “recibido, pero no necesariamente respaldado”. . .
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