- Rinde protesta hoy Marco Bonilla como coordinador estatal del PAN
Ciudad Juárez será sede este sábado de un evento del Partido Acción Nacional (PAN) en el que Marco Bonilla Mendoza asumirá la coordinación estatal de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, como parte de la estrategia para fortalecer la estructura territorial del partido en los 67 municipios de Chihuahua y preparar su ruta rumbo a las elecciones de 2027; al encuentro se prevé la asistencia del dirigente nacional panista, Jorge Romero Herrera, de la presidenta estatal, Daniela Álvarez, así como de representantes de las distintas estructuras del partido en la entidad.
Mensajes difundidos en torno al evento de Marco Bonilla señalan una presunta convocatoria de personas consideradas “acarreadas”, a quienes se les ofrecería un pago de 500 pesos. El paquete incluiría almuerzo, comida y cena, en una operación que, de confirmarse, convertiría la participación política en una excursión con viáticos: “todo muy espontáneo”, salvo por la logística detallada.
Según la denuncia, habría salidas de la avenida división del norte, de la Deportiva Pistolas Meneses y de Riberas de Sacramento, en Chihuahua capital, con destino a Ciudad Juárez. Los asistentes tendrían que caminar aproximadamente 40 o 45 minutos desde donde los dejaran los camiones hasta el evento; al terminar, los vehículos los regresarían al mismo punto donde los recogieron. No habría Uber ni traslados hasta los domicilios, y el retorno se estima entre las 12:30 a. m. y las 2:00 a. m., dependiendo del tráfico.
Los mensajes indican que, una vez que Marco Bonilla terminara de hablar, aproximadamente a las 8:00 p. m., los asistentes volverían a los camiones y no se quedarían a la pirotecnia, porque aparentemente hasta los fuegos artificiales tienen horario político. Hasta ahora, esos mensajes no prueban por sí solos que los pagos se hayan concretado y no hay respuesta oficial del PAN que confirme o desmienta los señalamientos.
Si estas denuncias se confirman, el supuesto evento de Marco Bonilla en Ciudad Juárez no sería una demostración de fuerza política, sino una puesta en escena cuidadosamente inflada: un intento de mostrar músculo en el principal bastión morenista del estado, llevando gente de otros municipios para aparentar un respaldo juarense que, en los hechos, no existe. La pregunta inevitable es si esa misma operación pretenden repetir el 6 de junio, cuando llegue el momento de votar, porque ningún acarreo puede fabricar votos donde no los hay ni convertir a visitantes en electores locales. Mover personas de un municipio a otro no es construir estructura: es simularla. Y cuando un proyecto necesita camiones, pagos y viáticos para llenar un evento, lo que exhibe no es fuerza, sino la magnitud de su debilidad.


