La interacción simultánea de múltiples sistemas atmosféricos, entre ellos el Monzón Mexicano, la onda tropical 27 y diversos canales de baja presión, generará intensas precipitaciones, tormentas eléctricas, rachas severas de viento, calor extremo y mar de fondo en las costas del Pacífico y del Golfo.
El estado de Oaxaca se encuentra en el nivel más alto de riesgo meteorológico, anticipando lluvias intensas con acumulados de 75 a 100 milímetros en sus regiones Norte y Este.
Este temporal es impulsado por el tránsito de la onda tropical 27 en combinación con una vaguada en niveles medios de la tropósfera y divergencia en altura.
Paralelamente, el Monzón Mexicano y la corriente en chorro subtropical afectarán fuertemente al Noroeste, ocasionando lluvias muy fuertes de 50 a 75 mm acompañadas de descargas eléctricas y viento fuerte en Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango y Nayarit, así como chubascos aislados en la Península de Baja California.
Condiciones similares de precipitaciones muy fuertes se registrarán en el Occidente, Centro y Sur del país, afectando a Jalisco, Colima, Michoacán, Puebla, Guerrero, Veracruz y Chiapas.
Por su parte, el Valle de México, el Noreste, Centro y la Península de Yucatán presenciarán chubascos y lluvias fuertes de 25 a 50 mm. Asimismo, se vigila la aproximación de la nueva onda tropical 28, que comenzará a ingresar por la Península de Yucatán en el transcurso del día.
A pesar de las constantes precipitaciones, un anticiclón en niveles medios mantendrá calor extremo sobre el Norte. Entidades como Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas registrarán temperaturas máximas de entre 40 a 45 °C.
En contraste, las zonas serranas del Centro y Sur experimentarán descensos térmicos con mínimas de 0 a 5 °C durante la madrugada. En la franja costera del Pacífico, el fenómeno de mar de fondo provocará olas de uno a tres metros de altura desde Baja California Sur hasta Chiapas, mientras que en Veracruz y Tabasco el oleaje oscilará entre uno y dos metros.
Se exhorta a la población a extremar precauciones, ya que las precipitaciones torrenciales podrían originar el incremento acelerado en los niveles de ríos y arroyos, desencadenando deslaves, encharcamientos e inundaciones en zonas bajas.
Además, los vientos con rachas de hasta 70 km/h en Coahuila y el istmo de Tehuantepec representan un riesgo constante por posible caída de árboles, espectaculares y cableado eléctrico. Se aconseja estar atentos a los avisos de Protección Civil de cada entidad.


