Londres.- El Reino Unido designó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) como una “amenaza para la seguridad nacional” al amparo de nuevos poderes legislativos para combatir la actividad hostil de Estados extranjeros, que penalizan el apoyo o la colaboración con la organización.
La medida no convierte al IRGC en una organización terrorista proscrita, como se informó inicialmente, sino que lo somete a un nuevo régimen por el que pasa a ser delito apoyar o colaborar con la entidad, especialmente a través de grupos vinculados a ella que operan en territorio británico por cuenta del Estado iraní.
A diferencia de las organizaciones proscritas en virtud de la legislación antiterrorista británica, el IRGC queda sujeto a ese nuevo régimen de designación creado por la Ley de Seguridad Nacional (Amenazas Estatales) de 2026, aprobada el jueves por el Parlamento y que entra en vigor hoy.


