Rusia informó que una nueva ola de ataques con drones de Ucrania dejó cuatro personas muertas y siete heridas durante la noche del domingo. Tres de las víctimas fallecieron en la región de Moscú, mientras que otra perdió la vida en Bélgorod, una zona fronteriza con territorio ucraniano.
Las autoridades rusas señalaron que sus sistemas de defensa derribaron decenas de drones y que los ataques también provocaron incendios y daños en edificios residenciales e instalaciones industriales. Los hechos ocurrieron mientras los aliados de Ucrania se preparan para reunirse en París con el objetivo de reforzar el apoyo a Kiev.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó que tres personas murieron y otras tres resultaron heridas en la localidad de Pionersky, en el distrito de Istra, tras la caída de drones.
Además, otras dos personas sufrieron lesiones en Solnechnogorsk, donde un dron impactó un edificio de departamentos.
Según el funcionario, las defensas antiaéreas rusas derribaron 81 drones durante la noche en la región de Moscú, aunque algunos lograron alcanzar sus objetivos.


