El espionaje no es algo nuevo, es una práctica que existe incluso desde el mismo origen de la civilización y la guerra y, desde entonces, no ha dejado de evolucionar. En ese contexto, desde Estados Unidos han alertado sobre dos enigmáticos ‘rectángulos’ que han observado en China vía satélite y que creen que podrían ser una nueva generación de instalaciones militares.
Según un informe del investigador Eli Tirk, publicado por el Instituto de Estudios Aeroespaciales de China (CASI), un laboratorio de ideas del Departamento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos integrado en la Universidad del Aire, estas estructuras de forma rectangular con techos retráctiles se habrían construido en la base china de Jilantai, en la región de Mongolia Interior.
Según el medio especializado TWZ, la base de Jilantai ha sido uno de los principales centros de pruebas de misiles por parte del Ejército Popular de Liberación Chino (EPL) desde finales de la década de 2010 y, en ella, se ha construido silos con capacidad para acoger misiles intercontinentales, aunque los que ahora ha observado parecen ser de otro tipo totalmente distinto.
En ese sentido, el experto apunta a que estas nuevas instalaciones que se han descubierto podrían estar destinadas a las nuevas capacidades del EPL para dar respuesta a ataques rápidos convencionales, algo que explica teniendo en cuenta su tamaño, demasiado pequeños y poco profundos para albergar grandes armas como los DF-31 o DF-41.
Para él, la capacidad real de estos silos -mucho más pequeños que las instalaciones para misiles nucleares construidos por China hasta la fecha- iría más enfocada a albergar en su interior con misiles balísticos y de crucero, e incluso sistemas hipersónicos como el DF-17, aunque no dejar de ser una mera hipótesis del propio analista.


