Un estudio gubernamental sobre el alcohol publicado el pasado martes concluyó que los riesgos para la salud derivados de este comienzan con una sola copa al día. El informe se vio envuelto en una polémica tras despertar la ira de la industria del alcohol.
Los investigadores descubrieron que con una copa al día aumentaba el riesgo de muerte prematura por una enfermedad o lesión directamente atribuible al alcohol, aunque era pequeño: una de cada mil personas. Sin embargo, el riesgo de muerte prematura se disparaba a uno de cada 25 para quienes tomaban dos copas al día, un nivel que durante mucho tiempo se ha considerado seguro para los hombres, según el estudio, publicado en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs.
El Estudio sobre el Consumo de Alcohol y la Salud fue uno de los dos informes encargados durante el gobierno de Joe Biden para servir de base a una actualización de las directrices dietéticas de Estados Unidos.
El segundo informe, elaborado por un panel designado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM, por su sigla en inglés), llegó a conclusiones muy diferentes. Sugería que el consumo moderado de alcohol (hasta dos bebidas al día para los hombres y una para las mujeres) era más saludable que no beber nada, aunque señalaba que el consumo moderado también estaba relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama. Algunos de los miembros del panel que elaboraron ese informe tenían vínculos económicos con la industria del alcohol.
Las conclusiones del segundo informe resultaron más del agrado de la industria del alcohol, que había calificado el Estudio sobre el Consumo de Alcohol y la Salud de ideológicamente sesgado y científicamente defectuoso, y dijo que había comunicado sus preocupaciones en repetidas ocasiones a los funcionarios del gobierno a lo largo de varios años.
Cuando el gobierno de Donald Trump publicó finalmente las nuevas directrices dietéticas en enero, aconsejaron a los estadounidenses que bebieran menos para mejorar su salud, pero omitieron cualquier recomendación sobre límites diarios, a diferencia de años anteriores.
“Las nuevas directrices dietéticas dicen que consumir menos es mejor para la salud, pero no dicen qué significa consumir menos”, dijo Priscilla Martinez-Matyszczyk, una de las autoras del nuevo artículo y subdirectora científica del grupo de investigación sobre el alcohol del Public Health Institute, una organización sin fines de lucro. “Este artículo sí lo hace, y dice que tomar no más de una copa al día es lo mejor para la salud, y que beber más conlleva riesgos significativos”.
Una bebida estándar se define como 355 mililitros de cerveza normal, 150 mililitros de vino o 45 mililitros de bebidas destiladas.


