El despliegue de cazas Rafale de Egipto en Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en una de las señales más claras de que la guerra con Irán está poniendo a prueba las alianzas árabes. Financial Times informó que la medida de El Cairo buscaba reforzar los lazos con Abu Dabi a medida que crecían las tensiones en el Golfo, mientras que Janes señaló que el Ministerio de Defensa de Emiratos hizo público el despliegue egipcio el 7 de mayo.
Eso importa porque Egipto ha intentado evitar que se le vea completamente arrastrado al conflicto. Un despliegue aéreo visible en Emiratos sugiere que El Cairo sigue tratando de apoyar a un socio clave del Golfo, aunque manteniendo cierta distancia política de la guerra en general. Esa es una inferencia basada en el despliegue informado y en la posición diplomática más amplia de Egipto.
El despliegue también refleja la creciente inquietud de Emiratos Árabes Unidos sobre el apoyo regional. Financial Times informó que Abu Dabi había criticado a sus aliados árabes por no hacer lo suficiente para ayudar a defender a los países del Golfo de los ataques iraníes, una señal de frustración dentro de una de las capitales más centradas en la seguridad de la región.


