Armenia acogió ayer su primera cumbre bilateral con la Unión Europea, un momento diplomático histórico para la nación del Cáucaso, que ha declarado formalmente su ambición de unirse al bloque y está aflojando con cautela sus vínculos con su aliado tradicional, Rusia.
Durante dos días, Armenia está convertida en el epicentro de la política internacional, en momentos en que el Viejo Continente busca nuevas rutas de seguridad ante las disputas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el primer ministro de Canadá, Mark Carney; la presidenta de la Comisión Europea; Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, se reunieron a propósito de la Cumbre de la Comunidad Política Europea y del Diálogo de Ereván.
“Vivimos en un contexto geopolítico volátil, y en este entorno complejo, la cumbre UE-Armenia no podría ser más oportuna”, dijo Von der Leyen.
La cumbre en Ereván se celebra después del octavo encuentro de la Comunidad Política Europea ( CPE), que llevó a decenas de líderes europeos a la capital armenia el pasado lunes para abordar asuntos de defensa europea y la guerra de Irán.
La reunión incluyó la firma de una asociación de conectividad entre Armenia y la UE para fortalecer los lazos económicos y profundizar la cooperación en seguridad.


