En una rueda de prensa celebrada el día de hoy, la titular de la Unidad Especial de Investigación, Wendy Chávez, volvió a abordar el tema del operativo serrano en Guachochi, reiterando en nombre del Gobierno del Estado de Chihuahua que los agentes extranjeros —presuntamente de la CIA— no participaron en ninguna reunión de planeación, coordinación ni ejecución del operativo, ni tuvieron contacto con mandos militares.
La fiscal aclaró que, según los testimonios recabados durante la investigación, los cuatro civiles extranjeros únicamente interactuaron con el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y su equipo de seguridad, manteniéndose al margen de toda actividad institucional. “Hasta este momento no existe ningún indicio que permita suponer que durante el operativo las personas de origen extranjero se presentaron, ostentaron o actuaron como integrantes o agentes de alguna institución o agencia de seguridad nacional o extranjera”, enfatizó Chávez.
Esta declaración, lejos de disipar las dudas, fue interpretada por diversos sectores como una posible afrenta contra el Gobierno Federal y la presidenta Claudia Sheinbaum, ya que se percibe como un intento de minimizar o burlarse de las sospechas sobre la intervención de agentes de la CIA en el operativo. La postura de la Fiscalía de Chihuahua parece reforzar la distancia entre el gobierno estatal y las autoridades federales, avivando el debate sobre la transparencia y colaboración entre ambas instancias.
La investigación concluyó que, con los elementos reunidos hasta el momento, los civiles extranjeros no realizaron actos propios de autoridad ni participaron en disposición de mando, coordinación o ejecución de acciones oficiales. Sin embargo, las declaraciones de la fiscal continúan generando polémica y cuestionamientos sobre la veracidad de los hechos y las relaciones intergubernamentales.


