La Iniciativa Mexicana para la Oncogenómica Pediátrica (IMOP) busca revolucionar el diagnóstico y tratamiento del cáncer infantil mediante el uso de herramientas genómicas adaptadas a la población mexicana, resaltó el director general del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), Jorge Meléndez Zajgla.
El especialista explicó que el cáncer es “la enfermedad genética por excelencia”, pues se origina a partir de mutaciones que determinan su desarrollo, progresión y respuesta al tratamiento. Por ello, las pruebas genómicas se han convertido en el estándar de oro en el diagnóstico de neoplasias a nivel mundial.
El director general del Inmegen explicó que la IMOP es una iniciativa interinstitucional e internacional que busca desarrollar herramientas diagnósticas basadas en datos genómicos de la población mexicana, lo que permitirá no sólo identificar el tipo de tumor, sino también anticipar su comportamiento y orientar tratamientos personalizados. “Podemos diagnosticar, hacer pronóstico y ser predictivos para las y los niños con cáncer, basándonos en los datos de los mexicanos”, agregó.
Indicó que la genómica resulta clave porque en muchos casos el diagnóstico sólo puede establecerse mediante el análisis del ADN, particularmente en tumores del sistema nervioso central. Además, estas herramientas permiten comprender las causas del cáncer infantil, identificar posibles predisposiciones genéticas familiares y mejorar la clasificación de los tumores para orientar terapias específicas.
En cuanto a la tecnología, expuso que el proyecto IMOP utiliza secuenciación de nueva generación mediante un panel de aproximadamente 500 genes relacionados con cáncer infantil, lo que permite obtener información integral en una sola prueba. Este enfoque supera a las pruebas moleculares tradicionales, que sólo analizan alteraciones específicas.
En entrevista, destacó que el Inmegen cuenta con la mayor infraestructura genómica del país y una de las más avanzadas en América Latina, lo que permite reducir costos mediante economías de escala y acercar estas pruebas a instituciones sin acceso a tecnologías diagnósticas avanzadas, así como garantizar resultados oportunos.
Sostuvo que el cáncer infantil presenta particularidades en la población mexicana, por ejemplo, ciertas mutaciones, como las asociadas al cromosoma Philadelphia-like en leucemias, son más frecuentes y tienen implicaciones directas en el tratamiento. Por ello, subrayó la importancia de desarrollar tecnología propia y no depender exclusivamente de pruebas diseñadas en el extranjero.
En este contexto, Meléndez Zajgla señaló que “en México se diagnostican entre mil 500 y dos mil casos anuales de cáncer infantil”, lo que hace viable, en el corto y mediano plazo, ofrecer diagnóstico genómico a todas y todos los pacientes pediátricos del país.
Comentó que, actualmente, la iniciativa se encuentra en fase de implementación, con pruebas ya validadas y el inicio de su aplicación en instituciones como el Hospital Infantil de México “Federico Gómez” (HIMF), además de otros centros nacionales. El objetivo es demostrar que estas herramientas son viables en tiempo y forma, y que tienen un impacto directo en la sobrevida de las y los pacientes.
El director general del Inmegen consideró que la Iniciativa Mexicana para la Oncogenómica Pediátrica (IMOP) podría marcar un hito en el Sistema de Salud, al abrir la puerta a su aplicación en cáncer en adultos y otras áreas médicas.
Finalmente, subrayó que “el futuro de la medicina va a ser la medicina de precisión” y destacó que el desarrollo tecnológico en México será fundamental para garantizar un acceso equitativo y sostenible.


