Porsche refuerza su apuesta por el lujo y la precisión con la inauguración de una nueva planta de Porsche Design en Grenchen, consolidando su posición como la única marca automotriz con producción propia de relojería.
El nuevo centro, desarrollado tras tres años de planificación, ocupa un edificio histórico completamente modernizado en apenas 18 meses. Con ello, la firma establece una base operativa permanente en el corazón del llamado triángulo relojero suizo, una región reconocida por su tradición y especialización.
Este proyecto traslada el ADN de ingeniería y diseño de Porsche al mundo de la relojería mecánica. Bajo el principio de “forma y función”, cada pieza refleja los estándares “Swiss Made”, con un enfoque en calidad, precisión y personalización. De hecho, los relojes a medida se convierten en el eje central de la estrategia, permitiendo configuraciones únicas, similares al proceso de personalización de un deportivo.
En términos tecnológicos, la planta cuenta con 3,600 metros cuadrados y estaciones de trabajo de última generación, además de una sala limpia certificada ISO 7 con condiciones controladas de humedad, temperatura y partículas. Así como un sistema de iluminación que simula luz natural constante garantiza la máxima precisión en cada etapa del ensamblaje.
Asimismo, la instalación sigue un modelo de producción eficiente con logística just-in-time y procesos secuenciales, alineados con los estándares de la industria automotriz. Este enfoque permite integrar desarrollo, ensamblaje, control de calidad y postventa en un mismo espacio.
La sostenibilidad también juega un papel clave, ya que el complejo incorpora paneles solares capaces de cubrir hasta el 62% del consumo energético, junto con sistemas de ventilación con recuperación de calor y soluciones de climatización eficientes.
Más allá de la producción, la planta funciona como un espacio de experiencia, se incluye áreas de exhibición, un lounge de configuración y zonas para eventos, donde los clientes pueden diseñar su reloj y conocer de cerca el proceso de fabricación.
Con esta apertura, Porsche Design no solo fortalece su división de relojería, sino que también reafirma su filosofía: aplicar los mismos estándares de innovación, precisión y diseño que caracterizan a sus vehículos deportivos en cada producto que lleva su nombre.


