El presidente francés, Emmanuel Macron, anunciará este jueves su candidatura al Elíseo. Un secreto a voces del que sólo faltaba conocer la confirmación oficial. El mandatario, centrado en la guerra entre Rusia y Ucrania, ha postergado hasta el último momento el anuncio de su segunda campaña -la fecha límite marcada por el Consejo Constitucional era el 4 de marzo- haciendo proféticas sus palabras, el pasado diciembre, cuando dio un discurso sobre la prioridades de Francia en la Unión Europea. “Seré presidente hasta el último cuarto de hora”, afirmó entonces Macron, ignorando todavía que los meses siguientes iban a poner patas arriba su agenda política, obligándole a centrar todos sus esfuerzos en la crisis entre Moscú y Kiev que terminó desembocando en una guerra hace solo una semana.
Macron va a pedir el voto a través de una “Carta a los franceses” que será publicada esta misma tarde. El formato elegido no es original y ya lo utilizaron tanto François Mitterrand como Nicolas Sarzoky (los dos, también al final de su primer mandato -único, para Sarkozy) para tratar de convencer a los franceses de volver a escogerles.
A sólo 38 días de las elecciones presidenciales, los otros candidatos temen que la crisis internacional eclipse la actualidad nacional y han pedido a Macron que debata con ellos cuanto antes, en parte porque temen que su rol como presidente (y no uno cualquiera, sino uno que habla periódicamente tanto con Putin como con Zelenski) le de un impulso en las encuestas difícil de contrarrestar. “En una crisis de esta magnitud, el país tiene tendencia a cerrar filas detrás del presidente de la República. Sus rivales están obligados a hacerle la competencia en un terreno que no les es favorable: el de lo internacional, reservado al jefe de Estado”, afirma Francois Bourmaud, redactor de política en el diario Le Figaro.
Y es que nunca, bajo la V República (desde 1958), una crisis internacional ha tenido semejante impacto en una campaña presidencial. Macron, en vez de hacer de ello un hándicap, pretender aprovecharlo electoralmente, erigiéndose en una suerte de capitán en mitad de una tormenta internacional que deja a toda Europa paralizada y asustada. Sin ir más lejos, en el discurso solemne que ayer dirigió a la nación, Macron dijo que la invasión de Ucrania señala “un cambio de época”, en la que “la democracia no es considerada como un régimen incuestionable”, por lo que Europa debe tomar “decisiones históricas”. Y añadió: “Mi único objetivo es protegeros”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunciará este jueves su candidatura al Elíseo. Un secreto a voces del que sólo faltaba conocer la confirmación oficial. El mandatario, centrado en la guerra entre Rusia y Ucrania, ha postergado hasta el último momento el anuncio de su segunda campaña -la fecha límite marcada por el Consejo Constitucional era el 4 de marzo- haciendo proféticas sus palabras, el pasado diciembre, cuando dio un discurso sobre la prioridades de Francia en la Unión Europea. “Seré presidente hasta el último cuarto de hora“, afirmó entonces Macron, ignorando todavía que los meses siguientes iban a poner patas arriba su agenda política, obligándole a centrar todos sus esfuerzos en la crisis entre Moscú y Kiev que terminó desembocando en una guerra hace solo una semana.
Macron va a pedir el voto a través de una “Carta a los franceses” que será publicada esta misma tarde. El formato elegido no es original y ya lo utilizaron tanto François Mitterrand como Nicolas Sarzoky (los dos, también al final de su primer mandato -único, para Sarkozy) para tratar de convencer a los franceses de volver a escogerles.
A sólo 38 días de las elecciones presidenciales, los otros candidatos temen que la crisis internacional eclipse la actualidad nacional y han pedido a Macron que debata con ellos cuanto antes, en parte porque temen que su rol como presidente (y no uno cualquiera, sino uno que habla periódicamente tanto con Putin como con Zelenski) le de un impulso en las encuestas difícil de contrarrestar. “En una crisis de esta magnitud, el país tiene tendencia a cerrar filas detrás del presidente de la República. Sus rivales están obligados a hacerle la competencia en un terreno que no les es favorable: el de lo internacional, reservado al jefe de Estado”, afirma Francois Bourmaud, redactor de política en el diario Le Figaro.
Y es que nunca, bajo la V República (desde 1958), una crisis internacional ha tenido semejante impacto en una campaña presidencial. Macron, en vez de hacer de ello un hándicap, pretender aprovecharlo electoralmente, erigiéndose en una suerte de capitán en mitad de una tormenta internacional que deja a toda Europa paralizada y asustada. Sin ir más lejos, en el discurso solemne que ayer dirigió a la nación, Macron dijo que la invasión de Ucrania señala “un cambio de época”, en la que “la democracia no es considerada como un régimen incuestionable”, por lo que Europa debe tomar “decisiones históricas”. Y añadió: “Mi único objetivo es protegeros“.


