Un dron ruso alcanzó el domingo a trabajadores de emergencias que realizaban labores de rescate en el sur de Ucrania, al impactar una antigua escuela y un refugio cercano que habían sido atacados previamente por varias bombas guiadas rusas cuando los vecinos esperaban a recibir ayuda humanitaria, informaron las autoridades.
Ucrania afirmó que el ataque del lunes mató al menos a 55 personas en la aldea de Komyshuvakha, cerca de la línea del frente en la región de Zaporiyia.
Nadie resultó herido en el ataque del domingo en el mismo lugar, pero el equipo especializado de rescate sufrió daños, según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
Unas 50 personas seguían figurando como desaparecidas, indicó la agencia de inteligencia militar de Ucrania, HUR. Muchos de los cuerpos recuperados no han sido identificados y el análisis de ADN continúa.
Mykola Krasnov, residente de la aldea, de 72 años, contó a The Associated Press el sábado que todavía buscaba a su esposa, pero que no había recibido noticias de los rescatistas.
“Fue a buscar ayuda humanitaria y allí lanzaron una bomba de 3 toneladas. ¿Dónde está?”, dijo Krasnov. Y añadió: “No volvió a casa y no encontraron su cuerpo allí. No está en la morgue y no está aquí con vida”.


