Las protestas convocadas por jóvenes de la Generación Z en Alemania terminaron con escenas de violencia, saqueos y enfrentamientos con la policía durante la noche del sábado 31 de octubre. Aunque las movilizaciones comenzaron de manera mayormente pacífica en distintas ciudades, algunos grupos protagonizaron ataques contra comercios y fuerzas de seguridad.
Uno de los escenarios más afectados fue Fráncfort, donde manifestantes encapuchados rompieron escaparates y saquearon establecimientos, incluida una tienda de armas. Ante los disturbios, las autoridades desplegaron unidades antidisturbios, utilizaron cañones de agua y gas pimienta, y realizaron detenciones para recuperar el control de las calles.
Las movilizaciones fueron convocadas por el movimiento Gen Z regelt!, cuyo nombre puede traducirse como «La Generación Z se encarga». Las manifestaciones se realizaron en más de 30 ciudades y reunieron a miles de jóvenes que exigieron mayores inversiones en educación, mejores condiciones de vida y respuestas ante el aumento del costo de los productos y servicios.


