Un dron ruso se estrelló contra una estación de tren en Dnipró, en el sureste de Ucrania, y mató al menos a 13 personas en un ataque calificado como “horrible” por el presidente Volodimir Zelensky.
Este ataque se produjo mientras Ucrania y Rusia se esfuerzan por mantener una frágil tregua en la sureña ciudad de Oleshky, bajo ocupación rusa desde 2022, donde los residentes llevan meses sufriendo escasez de alimentos, agua y medicamentos.
El alto al fuego negociado por Estados Unidos se mantiene por tercer día consecutivo, según informaron ambos países.
El responsable de derechos humanos de Ucrania, Dmitro Lubinets, anunció que había “partido con la delegación ucraniana hacia Oleshky” pasando por Bielorrusia y Rusia.
Sin embargo, en otras zonas, Moscú seguía bombardeando Ucrania.


