Rusia ha iniciado operaciones de sabotaje contra empresas danesas que suministran a Ucrania tras llegar a la conclusión de que las medidas de desestabilización a mayor escala no lograron frenar el apoyo militar occidental al país, declaró el miércoles una responsable de los servicios de inteligencia daneses.
Este cambio refleja una escalada significativa en la campaña de guerra híbrida de Moscú, explicó Josefine Christensen, analista principal del Servicio de Seguridad Nacional e Inteligencia de Dinamarca (PET), en una conferencia sobre seguridad nacional celebrada en Copenhague.
“Lo que vimos en primavera (boreal) fue mucha planificación, pero muy poca ejecución; lo que hemos observado a principios de verano es que han empezado a llevar a cabo muchas más acciones”, señaló.
Rusia llegó a la conclusión de que sus anteriores ataques de amplio espectro “no tuvieron el efecto de disuadir a la OTAN de apoyar a Ucrania”, señaló.
Moscú mantiene el control político sobre las operaciones, pero la audacia operativa va en aumento, señaló. Rusia está ahora “intentando atacar objetivos que tengan un impacto directo en el frente. Eso significa la producción de armas”.


