Columna La Tenebrosa. . . El lado obscuro de la política chihuahuense. . .
EXDIRECTORA DE SANTA RITA ACUSA PERSECUCIÓN Y AMENAZAS AL ENTORNO DE MARU CAMPOS. . . Andrea Domínguez, exdirectora operativa de la Feria de Santa Rita, decidió romper el silencio y ponerle nombre y apellido a lo que describe como una persecución política, amenazas y violencia de género desde las entrañas del poder estatal. Bajo las órdenes de Manuel Campos Galván, hermano de la gobernadora Maru Campos, la exfuncionaria afirma que comenzó a enfrentar intimidaciones después de negarse a participar, según su testimonio, en presuntos manejos financieros irregulares relacionados con la feria. “No a las deudas millonarias, no a los fraudes millonarios, no al desvío de fondos”, dijo. En Chihuahua, al parecer, decir que no también puede convertirse en una peligrosa declaración de guerra. . .
El señalamiento más grave apunta a la madrugada del 30 de junio, cuando alrededor de 20 personas armadas habrían irrumpido en su domicilio, donde se encontraba con sus hijos y su madre. Domínguez aseguró que fueron encañonados, incomunicados y despojados de teléfonos, una computadora, documentos personales y dinero. Después, denunció, la persecución habría continuado con la intención de responsabilizarla por supuestas irregularidades administrativas. La escena descrita no corresponde precisamente a un gobierno que presume orden, legalidad y respeto a las mujeres, sino a una maquinaria de intimidación que, si los hechos se acreditan, habría confundido la administración pública con una oficina privada de cobro de cuentas. . .

La exdirectora responsabilizó públicamente de su integridad, libertad y seguridad familiar a Maru Campos, Manuel Campos Galván, Santiago de la Peña, Alberto de la Peña y Fernando Álvarez, además de denunciar presuntas conductas sexuales y violencia de género. Ahora corresponde a las autoridades investigar con seriedad, sin archivar el caso por tratarse de personas cercanas al poder, y garantizar el derecho de réplica de los señalados. Porque si la denuncia es falsa, que se aclare con pruebas; pero si es cierta, Chihuahua no estaría ante un simple pleito administrativo, sino ante el retrato incómodo de un gobierno que podría estar usando el miedo como método y la impunidad como sello de la casa. . .
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ESTRADA Y RUBIO VAN POR UNA DIPUTACIÓN FEDERAL. . . La temporada de registros en Morena sigue dejando nombres sobre la mesa, como si el partido hubiera instalado una ventanilla de aspiraciones con turno preferencial para quienes buscan acomodarse en algún espacio legislativo. Ahora trascendió que Cuauhtémoc Estrada, actual coordinador de los diputados morenistas en el Congreso del Estado, se inscribió para buscar la coordinación distrital federal número 2, con cabecera en Ciudad Juárez. El legislador dice que “el pueblo decida”, una frase políticamente correcta que, en estos tiempos, suele pronunciarse después de que el aspirante ya decidió por cuenta propia que quiere aparecer en la boleta. . .
Estrada presume que Morena mantiene un proceso abierto y aprovechó para lanzar un dardo contra “los azules de enfrente”, a quienes reprochó no contar, según él, con mecanismos similares. La ironía es que, mientras unos presumen apertura democrática y otros defienden sus métodos internos, el ciudadano observa el desfile de aspirantes con la misma pregunta de siempre: ¿se trata de una verdadera competencia o de otra procesión de nombres buscando que la decisión popular funcione como sello de legitimidad? El discurso habla de trayectoria, trabajo y sociedad; la política, en cambio, suele hablar de acuerdos, grupos y posicionamientos. . .

En el Distrito 5 Federal, con cabecera en Delicias e integrado por 14 municipios, también apareció Miguel Rubio Castillo, actual director regional del Bienestar y viejo conocido de las boletas, los partidos y las aspiraciones. El político, quien ha ocupado en diversas ocasiones la alcaldía de Aldama bajo distintas siglas, asegura que no va por un cargo, sino por la continuidad de la Cuarta Transformación y por “amor al pueblo”. El problema es que el pueblo ya ha escuchado muchas veces ese libreto y ahora toca ver si Rubio logra convertir la retórica en votos. ¿Será que esta vez sí lo consigue o volverá a quedarse, como tantas otras, en la categoría de eterno candidato?. . .
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LA RECTORÍA NO PUEDE ESCONDERSE DETRÁS DEL SILENCIO. . . Cerca de 80 estudiantes marcharon desde la glorieta de Francisco Villa hasta la Rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) para exigir mejores condiciones de estudio: agua, luz, limpieza, aire acondicionado e infraestructura digna, además de denunciar presuntos casos de abuso y acoso. El contingente lanzó consignas contra el rector Luis Rivera Campos, entregó un pliego petitorio y advirtió que endurecería sus acciones si no recibe respuesta; en el gesto más contundente de la jornada, un estudiante se amarró a una luminaria para exigir ser atendido. . .
Los inconformes también difundieron, de manera no comprobada, un señalamiento sobre la presunta permanencia en la nómina universitaria de la Dra. Claudia Pérez, a quien identifican como viuda de Rodolfo Torres Medina. Sostienen que su presencia no aparece con claridad en organigramas, directorios u oficinas identificables, y aluden igualmente a la supuesta existencia de familiares y allegados de políticos dentro de la universidad. No son hechos probados ni acusaciones que deban darse por ciertas, pero sí reclamos que exigen una auditoría, transparencia de la nómina y una explicación pública, documentada, de Rectoría y de la dirección de bibliotecas. . .

La ironía resulta demasiado evidente para ignorarla: mientras los estudiantes enfrentan carencias básicas para estudiar, la institución parece más preocupada por proteger redes de privilegios que por poner orden y responder con claridad. Corresponde a las autoridades investigar, verificar o descartar cada señalamiento con documentos, no con silencios, evasivas ni gestos de superioridad burocrática. Una universidad pública no puede exigir silencio a sus estudiantes mientras evita rendir cuentas. . .
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