Chihuahua, Chih., 4 de septiembre de 2026.– El regidor y presidente del Comité Estatal de Morena, Hugo Eduardo González Muñiz, presentó una postura frontal contra el informe 2025-2026 del alcalde Marco Bonilla, al señalar que detrás de la narrativa oficial de resultados se esconden fallas graves, omisiones costosas y decisiones públicas que, lejos de resolver los problemas de la capital, los han convertido en una factura cada vez más pesada para las y los chihuahuenses.
En representación de la fracción edilicia de Morena en el Cabildo, González apuntó directamente al caso de las patrullas rentadas, cuyo contrato de arrendamiento habría pasado de aproximadamente 634 millones de pesos a más de 767 millones, con un incremento superior a 132 millones. El señalamiento fue duro: el municipio pagará durante años por unidades que no necesariamente quedarán como patrimonio público, mientras la administración presume seguridad con vehículos que, en los hechos, representan un compromiso millonario de largo plazo.
El regidor también cargó contra el contrato de alumbrado público, cercano a los 450 millones de pesos, al advertir que la propaganda oficial contrasta con colonias que siguen entre luminarias viejas, lámparas apagadas y calles insuficientemente iluminadas. La crítica fue más allá del servicio: cuestionó los antecedentes de la empresa contratada y lanzó una pregunta que golpea al centro de la contratación pública: si Chihuahua recibió el mejor servicio disponible o si se acomodaron las condiciones para beneficiar a una firma determinada.
Sobre el relleno sanitario, González lo definió como el fracaso más evidente de la administración municipal: cinco años de promesas, un proyecto frenado por resolución judicial y un riesgo señalado para el acuífero Villalba. En ese punto, su mensaje fue tajante: la basura puede tener alternativas, pero el agua no. También cuestionó la urgencia repentina del llamado “Poniente 5”, una obra de apenas tres kilómetros que implicaría nueva deuda cercana a 150 millones de pesos, pese a que el municipio reportaba cientos de millones en caja y un ejercicio mínimo en estudios de obra pública.
Finalmente, el edil sostuvo que la supuesta fortaleza financiera del gobierno municipal no resiste el contraste con sus decisiones: rentar en vez de adquirir, contratar deuda en vez de ejercer con eficacia el presupuesto y trasladar pagos al futuro. “No venimos a pedir favores ni a obstaculizar el desarrollo; venimos a exigir respuestas”, remató González, al afirmar que su postura busca defender a las familias de colonias olvidadas, a quienes pagan impuestos y a quienes exigen seguridad, movilidad, agua protegida y servicios públicos dignos.


