La ciencia, la tecnología y el análisis de datos forman parte de una nueva visión para fortalecer el deporte de alto rendimiento en México, a través del Proyecto Operación de Impulso al Oro (P.O.D.I.O.), estrategia de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) que busca transformar la información científica en herramientas para mejorar la preparación de las y los atletas.
El proyecto es impulsado por el director general de la CONADE, Rommel Pacheco Marrufo, en coordinación con la directora de Alto Rendimiento, Carolina Acosta, y el subdirector de Calidad para el Deporte, Luis Rivera, como parte de una estrategia orientada a acompañar de manera integral el desarrollo de los deportistas mexicanos.
P.O.D.I.O. tiene como uno de sus principales objetivos construir una base nacional de datos de atletas mexicanos, particularmente de alto rendimiento, que permita generar parámetros de referencia y perfiles específicos por disciplina y deportista.
“El proyecto P.O.D.I.O. está conformado por un grupo de científicos de la CONADE cuyo principal objetivo es generar una base de datos a nivel nacional sobre los atletas mexicanos”, explicó Ángel Rodríguez-Chávez, coordinador del proyecto.
La información se obtiene mediante baterías de pruebas diseñadas de acuerdo con las características y exigencias de cada disciplina. Con ello, se busca conocer las capacidades físicas y respuestas de cada atleta y establecer una referencia que permita dar seguimiento a su evolución.
“Estamos generando perfiles de rendimiento de cada deporte y, a su vez, de cada atleta. Para ello, realizamos una batería de pruebas específica para cada disciplina y deportista, con la finalidad de establecer parámetros de referencia”, agregó.
Para interpretar la información obtenida, P.O.D.I.O. cuenta con especialistas en distintas áreas de las ciencias aplicadas al deporte.
El equipo está integrado por Leoncio Moreno, especialista en aspectos neuromusculares; Christian Escudero, encargado de evaluación fisiológica y respuestas moleculares al entrenamiento; Cecilia Torres, especialista en evaluación kinesiológica y calidad del movimiento humano; y Sergio Corona, responsable de evaluación biomecánica, bajo la coordinación de Ángel Rodríguez-Chávez.
Esta integración permite analizar el desempeño de los atletas desde diferentes perspectivas y generar una interpretación integral de los resultados.
“Actualmente, cada integrante es especialista en un área diferente. Tenemos expertos en biomecánica, en respuestas fisiológicas adaptativas al entrenamiento y en aspectos neuromusculares. Cuando obtenemos los datos, cada especialista aporta su punto de vista y conocimiento para realizar una interpretación integral de la información”, señaló Rodríguez-Chávez.
Uno de los principios del proyecto es que los datos deben tener una aplicación concreta dentro del proceso de entrenamiento.
Una evaluación puede generar una gran cantidad de información, pero su utilidad depende de conocer qué mide cada prueba, qué representa una variable y con qué aspectos del rendimiento está relacionada.
“Cuando se realiza una evaluación, por ejemplo, mediante un salto CMJ, se obtiene una gran cantidad de información. Sin embargo, esos datos no significan nada por sí mismos si no se conoce qué mide el test y qué representa cada variable”, explicó.
La ciencia permite entonces interpretar los resultados y determinar si una variable puede relacionarse con el rendimiento, la adaptación al entrenamiento o la identificación de talento, entre otros aspectos.
“Hay que saber identificar qué dato guarda relación con qué, para que con esta información podamos tomar una decisión más certera”, agregó.
P.O.D.I.O. busca atender uno de los principales retos identificados en los procesos de evaluación deportiva: la falta de parámetros de referencia específicos para atletas mexicanos.
“Uno de los principales problemas que buscamos resolver es la falta de datos de referencia específicos de deportistas mexicanos”, apuntó Rodríguez-Chávez.
A partir de la información obtenida de atletas de alto nivel, el proyecto pretende establecer parámetros que sirvan como referencia para futuras evaluaciones.
La finalidad no es generar perfiles idénticos entre deportistas, sino contar con datos que permitan conocer qué características presentan atletas que ya alcanzaron determinados niveles competitivos.
“Sabemos que un perfil de rendimiento nunca será exactamente igual entre dos atletas, pero contar con parámetros de referencia nos permitirá avanzar de manera más eficiente”, explicó.
Este conocimiento también podrá contribuir, a futuro, a fortalecer los procesos de detección de talentos, al permitir comparar el desempeño de jóvenes deportistas con referencias obtenidas de atletas de alto nivel.
Además del rendimiento, las evaluaciones permiten monitorear las respuestas de los deportistas al entrenamiento y detectar cambios que requieran atención.
Parámetros como la frecuencia cardiaca, los niveles de lactato o variables neuromusculares pueden aportar información sobre la manera en que un atleta está respondiendo a las cargas de trabajo.
En caso de presentarse una lesión o alguna alteración en su desempeño, los registros previos pueden funcionar como un punto de comparación para acompañar el proceso de recuperación.
“Estos datos nos sirven para monitorear las respuestas al entrenamiento y, en caso de que un atleta presente algún problema, dolor o lesión, contar con un parámetro de base que nos permita comparar su estado”, detalló.
Con P.O.D.I.O., la CONADE busca consolidar una metodología que permita que la ciencia acompañe de manera permanente la preparación deportiva, con una visión sustentada en información y evidencia.
El proyecto representa así un primer paso hacia la construcción de una plataforma nacional de conocimiento científico aplicada al alto rendimiento, con la mira puesta en fortalecer las condiciones de preparación de los atletas mexicanos.


