El mensaje fue claro, directo y sin medias tintas: las figuras del deporte chihuahuense no llegaron a adornar un evento, sino a marcar postura. Exolímpicos, campeones, medallistas y referentes de distintas disciplinas cerraron filas en torno a Cruz Pérez Cuéllar, al reconocer que en Ciudad Juárez el deporte sí ha recibido inversión, infraestructura y respaldo, mientras en otras zonas del estado el abandono se volvió costumbre.
La voz más contundente fue la de Eduardo “Lalo” Nájera, histórico basquetbolista chihuahuense y figura internacional, quien puso el dedo en la llaga: no se puede hablar de futuro deportivo cuando se dejan caer gimnasios, canchas y espacios emblemáticos. Su respaldo a Cruz no fue protocolario; fue una crítica dura al deterioro y, al mismo tiempo, un reconocimiento al modelo aplicado en Juárez, donde la rehabilitación y creación de instalaciones deportivas ha devuelto dignidad y oportunidades a atletas, niñas, niños y jóvenes.
Con ese respaldo deportivo, Cruz Pérez Cuéllar tomó fuerza más allá del discurso político: recibió el aval de quienes han competido, ganado y representado a Chihuahua dentro y fuera del país. El mensaje de fondo es duro para sus adversarios: el deporte no se defiende con promesas vacías, sino con obras, apoyos y resultados; y para buena parte de los atletas presentes, ese terreno ya tiene nombre propio.



