Columna La Tenebrosa. . . El lado obscuro de la política chihuahuense. . .
MÁPULA Y EL ENOJO. . . A Marco Bonilla y, sobre todo, al secretario del Ayuntamiento les incomodó más la frase del regidor Hugo González que la realidad que arrastran desde hace cinco años: Chihuahua sigue sin resolver el asunto del relleno sanitario de Mápula. Y no es para menos. Porque una cosa es ofenderse por el señalamiento político, y otra muy distinta es responder por el hecho incómodo, tercamente documentado, de que el municipio no ha construido la obra prometida, ni hoy puede presumir que la tenga lista, porque el caso ni siquiera cuenta con sentencia firme. En política, como en la vida, el problema no suele ser quien señala el incendio, sino quien lleva años fingiendo que no huele a humo. . .
Lo verdaderamente irónico es que ahora se busque convertir una derrota procesal en una especie de medalla administrativa. El Ayuntamiento pretende hablar como si Mápula fuera una ruta despejada, cuando en realidad sigue siendo un expediente atorado, un proyecto detenido y una promesa que lleva demasiado tiempo sin aterrizar. Y por si faltara tinta al ridículo, todavía ni siquiera está claro si aquellos 132 millones de pesos del crédito solicitado hace tres años siguen intactos para el fin originalmente anunciado o si ya se evaporaron en la opacidad cotidiana que tanto le gusta al poder cuando le exige paciencia a los demás y reserva a sí mismo. . .

Por eso el enojo oficial resulta tan revelador: no se indignan por la forma, sino por el fondo; no por la grosería, sino porque alguien les recordó que la realidad no se resuelve con boletines, ni con conferencias, ni con poses de superioridad moral. Mápula se convirtió en un símbolo de la incapacidad del municipio para resolver lo elemental, y cada intento por adornar la historia sólo termina exhibiendo más el desgaste del discurso. Porque al final, por más filosa que sea la reacción de Bonilla y de su secretario, la pregunta sigue ahí, brutal y simple: ¿dónde está el relleno sanitario que prometieron, dónde está el expediente firme y, sobre todo, dónde está el dinero?. . .
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PAN, PRI Y MC REPITEN LA VIEJA FÓRMULA EN EL CONGRESO. . .En el Congreso de Chihuahua, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano volvieron a demostrar que el discurso de inclusión les queda perfecto en tribuna, pero pésimo en la votación. La diputada de Morena, Jael Argüelles Díaz, los acusó de excluir a jóvenes de pueblos originarios, personas con discapacidad y de la comunidad LGBTI al rechazar propuestas para garantizar su participación en el Parlamento Juvenil Chihuahuense 2026. En otras palabras: mucha foto, mucho aplauso, mucha retórica de ocasión; en la práctica, el clásico cerrojazo de siempre. . .
Durante las comisiones unidas de Juventud y Niñez y de Educación, Cultura Física y Deporte, legisladores del PAN, PRI y MC votaron en contra de ampliar la representación de grupos históricamente marginados. Yesenia Reyes, Carlos Olson y Roberto Carreón, del PAN; Arturo Medina, del PRI, y Francisco Sánchez, de MC, se alinearon para frenar las propuestas impulsadas por Morena. Porque cuando toca pasar del discurso bonito al acto concreto, ahí es donde muchos supuestos defensores de la pluralidad se quedan sin brújula, o peor: sin voluntad. . .

Argüelles Díaz fue tajante al señalar que no se puede hablar de un Parlamento Juvenil si se sigue tratando a las juventudes como si unas valieran más que otras. Exigió que cada propuesta se sometiera a votación y que cada legislador asumiera públicamente su postura, sin esconderse detrás de formalismos ni de la costumbre de excluir con elegancia parlamentaria. Y es que la lección es vieja, aunque algunos insistan en fingir sorpresa: la inclusión no se presume en el micrófono, se demuestra en el voto. Y ahí, una vez más, PAN, PRI y MC reprobaron. . .
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CHIHUAHUA ESTRENA PARADOR SEGURO. . .La inauguración del primer Parador Seguro para transportistas en la región de Majalca, Chihuahua, no es un acto menor ni un simple corte de listón: es una muestra clara de que cuando el gobierno federal decide actuar con visión, los resultados llegan donde más se necesitan. Bajo el impulso de la presidenta Claudia Sheinbaum, esta política pública pone en el centro algo que por años fue relegado por la indolencia burocrática y la improvisación: la seguridad de quienes mueven la economía del país. El complejo Punto Travel Center, con una inversión superior a los 100 millones de pesos de iniciativa privada, representa infraestructura útil, funcional y con impacto directo para miles de conductores que transitan por una de las rutas logísticas más importantes del norte del país. . .
No se trata sólo de un espacio para estacionar camiones: se trata de un modelo de protección real frente a una de las grandes amenazas del transporte carretero, la fatiga al volante. Con vigilancia permanente de la SEDENA, certificación de la SICT, áreas de descanso climatizadas, sanitarios, regaderas, taller mecánico, estación de combustible, alimentos y zonas verdes, este parador encarna una idea elemental pero poderosa: la seguridad también se construye con infraestructura. Y eso, hay que decirlo con todas sus letras, es una decisión política seria, de fondo, que entiende que cuidar a los transportistas es cuidar la cadena productiva, la economía y la vida humana. . .

Por eso este proyecto debe leerse como algo más grande que una obra en Chihuahua: es la evidencia de que los programas federales, cuando están bien diseñados, sí benefician a los chihuahuenses y sí pueden marcar diferencia en la vida cotidiana de la gente. Con una estimación de atención a 480 mil usuarios al año y la generación de 200 empleos directos e indirectos, el parador no sólo protege, también dinamiza. Y si además sirve como modelo para replicarse en otros corredores del país, entonces estamos ante una política pública con vocación de permanencia, de esas que no hacen ruido hueco, pero sí cambian realidades. Ahí está la diferencia entre gobernar y solamente administrar: en obras que resuelven, protegen y dejan huella. . .
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