Irán y Estados Unidos concluyeron el miércoles una ronda de conversaciones indirectas sin que hubiera indicios de que hubieran avanzado hacia una paz duradera, centrándose en cambio en cuestiones que, según afirmaron, ya se habían resuelto cuando se anunció el acuerdo provisional hace dos semanas.
Fuentes familiarizadas con las conversaciones indicaron que los negociadores de ambos países pasaron dos días en Doha debatiendo el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y el desbloqueo de los fondos iraníes, dos cuestiones fundamentales del acuerdo inicial.
La próxima reunión tendrá lugar tras los funerales del difunto líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, cuyo entierro está previsto para el 9 de julio, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar.
Las conversaciones de Doha dieron lugar a “avances positivos” en cuestiones relacionadas con el memorándum que puso fin a la guerra en junio y “se basaron en los resultados” de una cumbre celebrada en Suiza, afirmó el portavoz del ministerio en una publicación en la red social X.


