Con ese resultado, Irán finalizó tercero en el Grupo G y no logró avanzar a los octavos de final como uno de los ocho mejores terceros, al quedar fuera por diferencia de goles.
Mullin, quien preside una subcomisión del Senado de Estados Unidos sobre asuntos de Seguridad Nacional, declaró a la prensa: “Me alegra que hayan quedado eliminados y que no vayan a volver. Me puse muy contento cuando pudimos revocar sus visas y les dijimos que podían abandonar territorio estadounidense. Incluso puede que haya cantado un par de canciones o bailado de alegría”.
Además, agregó: “No hubo otra selección con la que tuviéramos que lidiar tanto como con Irán”.
Los preparativos de la selección iraní para el Mundial estuvieron marcados por las tensiones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos.
El equipo se vio obligado a trasladar su centro de entrenamiento de Tucson, Arizona, a Tijuana, México. Además, solo pudo ingresar a territorio estadounidense un día antes de sus dos primeros partidos, disputados en Los Ángeles, y dos días antes del último encuentro, en Seattle. Tras cada compromiso, la delegación tuvo que regresar de inmediato a México. A varios integrantes del cuerpo técnico también se les negó la visa de ingreso a Estados Unidos.


