26 mayo, 2026

EL PAN ALISTA MARCHA PARA ARROPAR A MARU. . . CUANDO EL GOBIERNO DE MARU APENAS APAGA UN INCENDIO Y YA TIENE OTRO EN LA PUERTA. . . CRUZ PÉREZ CUÉLLAR Y LA POLÍTICA DE RESULTADOS. . .

Columna La Tenebrosa. . . El lado obscuro de la política chihuahuense. . .

EL PAN ALISTA MARCHA PARA ARROPAR A MARU. . .Por si a alguien le faltaba una postal del momento político, el PAN ya cocina una marcha en respaldo a Maru Campos, vendida como expresión ciudadana pero diseñada con todo el aroma de la operación partidista. Cuando el poder convoca a manifestarse en defensa del poder, la escena deja de parecer un acto espontáneo y se convierte en una exhibición de músculo, control y disciplina, con militantes, estructuras y funcionarios listos para disfrazar de indignación popular lo que en realidad luce como una estrategia de blindaje político. . .

La narrativa es predecible: no se trata de una gobernadora bajo presión institucional, sino de una víctima del centro; no se trata de rendición de cuentas, sino de persecución; no se trata de aclarar hechos, sino de convertir cualquier señalamiento en una agresión política. Así, el panismo intenta cambiar el fondo por la escenografía y responder a los cuestionamientos no con explicaciones, sino con acarreo elegante, consignas calculadas y una sobredosis de épica partidista para convencer a los suyos de que cerrar filas también cuenta como argumento. . .

Porque si algo domina hoy en la política mexicana es la afición por organizar aplausos en tiempos de crisis. Y en Chihuahua, mientras crecen las preguntas, el PAN parece haber encontrado su respuesta favorita: llenar la calle, envolver a su gobernadora en banderas y vender como respaldo masivo lo que también puede leerse como una confesión de nerviosismo. Al final, cuando un gobierno necesita que su partido le arme una marcha de apoyo, lo que presume fortaleza a veces termina delatando exactamente lo contrario. . .

. . . . . . . . . . . . . .

CUANDO EL GOBIERNO DE MARU APENAS APAGA UN INCENDIO Y YA TIENE OTRO EN LA PUERTA. . . Ahora es otro funcionario de la Secretaría de Seguridad Pública el que coloca al gobierno de Maru Campos en una zona de máximo descrédito. Que un subsecretario penitenciario aparezca ligado como socio, representante legal y directivo a una empresa sancionada en Estados Unidos por presuntos nexos con una red de lavado vinculada al Cártel de Sinaloa no es un detalle administrativo ni una anécdota incómoda: es otro golpe demoledor para una administración que parece incapaz de salir de un escándalo sin tropezar de inmediato con el siguiente. . .

La defensa ya también suena conocida: que fue engañado, que no sabía, que lo estafaron, que firmó sin enterarse de a quién tenía enfrente. En Chihuahua, al parecer, no sólo abundan los cargos delicados, sino también los funcionarios sorprendidos por sus propias firmas. Y mientras las explicaciones se apilan con la misma velocidad que los señalamientos, lo verdaderamente alarmante sigue intacto: los filtros del poder estatal vuelven a exhibirse como un adorno burocrático, incapaz de detectar riesgos elementales en un área que tendría que ser la más escrupulosa de todas. . .

No cabe duda: el gobierno de Maru Campos no logra salir de una cuando ya está metido en otra. Cada nuevo episodio refuerza la impresión de una administración cercada por sus propias omisiones, donde el problema ya no es sólo el escándalo en turno, sino la rutina con la que aparecen nombres, vínculos y silencios oficiales que minan su credibilidad. A estas alturas, más que crisis aisladas, lo que se acumula es un método involuntario de gobierno: administrar daños, patear explicaciones y esperar que la siguiente tormenta tape a la anterior. . .

. . . . . . . . . . . . . . . . . . 

CRUZ PÉREZ CUÉLLAR Y LA POLÍTICA DE RESULTADOS. . .Mientras en buena parte del país la política sigue atrapada en el boletín hueco, la foto y la excusa, en Juárez hay una apuesta que empieza a rendir dividendos públicos: llevar eventos masivos a la ciudad y convertir el espacio público en vitrina de convivencia, participación y proyección internacional. El cierre del Xokerball Americup 2026, con más de 50 mil asistentes a lo largo de varios días, no sólo dejó un espectáculo exitoso, sino una señal política clara: la administración de Cruz Pérez Cuéllar entendió que gobernar también es poner a la ciudad en movimiento y darle a la gente razones concretas para apropiarse de lo suyo. . .

Y ahí está la diferencia que pesa. Mientras otros gobiernos siguen administrando discursos, Pérez Cuéllar busca administrar presencia, ambiente y resultados visibles. No es poca cosa montar una sede provisional, sostener varios días de actividad, atraer representación internacional y cerrar con saldo blanco en una ciudad que durante años fue asociada mucho más con crisis que con celebración. Por eso el mensaje no está únicamente en el torneo, sino en lo que el torneo comunica: una autoridad municipal que quiere a Juárez activa, visible y capaz de albergar eventos que antes parecían reservados para otras plazas. . . 

Claro que en política nada es inocente, y menos cuando los resultados se ven. Este tipo de eventos también construyen narrativa, posicionan liderazgo y fortalecen presencia pública; pero ésa es, precisamente, la ventaja de quien puede respaldar el discurso con hechos. Si la ruta se mantiene, Cruz Pérez Cuéllar podría seguir consolidando una fórmula sencilla pero eficaz: menos retórica, más ocupación del espacio público; menos promesa abstracta, más experiencias concretas para la comunidad. Y en tiempos donde abundan gobiernos que apenas sobreviven al día, no es menor que uno decida, además, dar espectáculo, orden y rendimiento político. . .

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Read Previous

Inauguran torneo “Mundialito 2026” en

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *