12 mayo, 2026

MARUS Y SUS MENTIRAS. . . PROTESTAN EN ODONTOLOGÍA. . . VIVIENDA PARA EL BIENESTAR: 1,200 CASAS EN EL PAPEL… Y EL ESTADO Y EL MUNICIPIO EN EL “YA MERITO”. . .

Columna La Tenebrosa. . . El lado obscuro de la política chihuahuense. . .

MARUS Y SUS MENTIRAS. . . En Chihuahua ya hasta parece deporte: cuando el campo se queda sin aire, el guion oficial señala hacia afuera; cuando toca explicar los números propios, se baja el volumen y se cambia el tema. La diputada Jael Argüelles Díaz puso una cifra sobre la mesa que no admite maquillaje: entre 2022 y 2025 se aprobaron $3,200 millones para el sector, pero “solo terminaron ejerciendo $1,500 millones”. En otras palabras, no es que falte presupuesto; falta la voluntad —y sobra la comodidad— de dejarlo sin llegar a quien lo necesita. . .

Y cuando aparece la palabra “opacidad”, no es por capricho literario: Argüelles sostuvo que en ese mismo periodo el gobierno estatal gastó “en total opacidad” $68 mil millones de pesos de ingresos excedentes. Qué coincidencia: para transparentar, siempre hay excusas; para gastar de más, siempre hay prisa. Mientras el campo se subejercía, el gasto de comunicación social —según el señalamiento— ya rebasa los $2,000 millones, con episodios como un incremento “del 400%” sobre lo autorizado. Al parecer, la prioridad no es sembrar soluciones, sino cosechar aplausos. . .

El cierre es de antología: se repite que “no existe recurso” para el campo, pero se normaliza arrendar helicópteros por 64 millones de dólares, como también se mencionó en tribuna, y cargarle al “chihuahuense promedio” costos diarios que no se traducen en apoyo, agua o productividad. Si esto es austeridad, que alguien avise dónde se firma para que no nos toque. La propaganda podrá ser constante, pero el subejercicio y los excedentes sin explicación son tercos. Y en política, lo que no se ejecuta —y lo que no se transparenta— se vuelve sospecha; lo que sí se sobreejerce para promocionarse, se vuelve confesión. . .

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PROTESTAN EN ODONTOLOGÍA. . . En la UACH, la “excelencia” parece venir en versión discursiva: brilla en los slogans y se evapora en cuanto uno abre la llave. La toma de la Facultad de Odontología por estudiantes de posgrado —huelga y manifestación permanente desde este lunes— no cayó del cielo: es la factura de años de administrar la universidad como si la realidad pudiera aplazarse con comunicados. Los alumnos piden lo indecoroso: condiciones mínimas para operar clínicas; la autoridad, fiel a la tradición, llega tarde y con cara de sorpresa. . .

La lista de “detalles” que detonó la protesta es, en realidad, un manual de lo que no debe ocurrir en un espacio clínico: cortes constantes de agua que paralizan tratamientos, sanitarios en mal estado y limpieza crítica en áreas donde la higiene no es opcional. Pero aquí se juega a la ruleta: la precariedad se vuelve riesgo para pacientes y personal, y luego se pretende que el prestigio lo tape todo. La ironía la dictan los propios estudiantes: se les exige excelencia y materiales caros, mientras la institución ofrece, con suerte, un edificio que no estorbe. . .

Y entonces aparece la pregunta que incomoda a cualquier rectoría: si pacientes pagan cuotas completas y los posgrados cobran inscripciones y materiales que no son precisamente baratos, ¿por qué lo básico falla como si se tratara de un favor? Los huelguistas describen una “inversión sin resultados”: techos dañados, pisos en mal estado y conexiones eléctricas deficientes, como postal de una administración que prioriza la narrativa sobre la obra. Dicen haber agotado el diálogo, con cartas al director, el Dr. Galache, para recibir —desde el semestre pasado— el repertorio clásico: “promesas vacías”. Quizá la UACH debería actualizar su lema: no es que falte agua, es que sobra indiferencia. . .

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VIVIENDA PARA EL BIENESTAR: 1,200 CASAS EN EL PAPEL… Y EL ESTADO Y EL MUNICIPIO EN EL “YA MERITO”. . . El anuncio suena bonito: hasta 1,200 viviendas del programa federal Vivienda para el Bienestar en Chihuahua capital, en el suroriente, con la promesa de “consolidar” Punta Oriente. Pero en la vida real —esa donde hay permisos, factibilidades y obra— el Gobierno del Estado y el Municipio siguen atorados en lo básico: cumplir lo que les pide la Federación para que el proyecto deje de ser nota y se convierta en llave en mano para miles de familias chihuahuenses. . .

Porque la Federación no regala vivienda por decreto: exige predios viables, trámites en regla, servicios y coordinación. Y ahí es donde el Estado y el Municipio quedan exhibidos: quieren colgarse la medalla de un programa federal, pero no han demostrado capacidad para entregar lo mínimo que se les solicita para destrabarlo. Mientras tanto, las cifras se vuelven propaganda: casas de alrededor de 60 m², con costo final cercano a 600 mil pesos, vía esquemas de Infonavit y Conavi, para personas que ganan menos de dos salarios mínimos; es decir, para quienes menos margen tienen para seguir esperando. . .

El plan ubica el arranque en avenida Equus y la prolongación del periférico R. Almada, con una primera etapa de 300 viviendas que luego se multiplicaría hasta llegar a las 1,200. El problema es que, si el Estado presume “reservas” y el Municipio presume “apoyo”, pero ninguno puede acreditar que ya cumplió con lo que la Federación pide para habilitar el proyecto, lo único que se multiplica es el cinismo. La vivienda social no se construye con cortes de listón imaginarios: se construye con gestión seria, permisos, servicios y obra; y por ahora, lo único sólido es la incapacidad compartida de los dos niveles de gobierno para hacer realidad un beneficio que miles de familias necesitan. . .

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