Un total de 96 países y organizaciones internacionales exigieron la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, sin restricciones ni cobro de tasas, al advertir impactos globales en comercio, energía y cadenas de suministro.
La declaración conjunta, respaldada por naciones como Estados Unidos, España y organismos como la Unión Europea, la Liga de Estados Árabes y el Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, rechaza cualquier limitación a la navegación en el estrecho de Ormuz.
Los firmantes señalaron que el cierre o restricciones en esta vía marítima representan una violación al derecho internacional y afectan la seguridad global, al ser un punto clave para el transporte de energía.
Impacto global por crisis en el estrecho de Ormuz
De acuerdo con el pronunciamiento, las tensiones en el estrecho de Ormuz ya generan efectos a nivel mundial:
- Aumento en costos del transporte marítimo
- Presión en mercados energéticos
- Afectaciones en cadenas de suministro
- Impacto en economías vulnerables
Los países advirtieron que la situación pone en riesgo la estabilidad económica internacional.
Irán responde a acusaciones sobre el estrecho de Ormuz
Durante una sesión en el Consejo de Seguridad de la ONU, Irán rechazó las acusaciones y denunció un “doble rasero” por parte de Estados Unidos y sus aliados.
El gobierno iraní aseguró que sus acciones buscan garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz y acusó a Washington de imponer bloqueos marítimos ilegales. Asimismo, defendió que las medidas adoptadas responden a amenazas en la región y al uso militar de la zona.


