Claudia Sheinbaum confirma colaboración conjunta y exige investigación
La reciente muerte de dos agentes estadounidenses en la sierra de Chihuahua ha generado una fuerte polémica sobre la colaboración entre México y Estados Unidos, y evidenció un cambio en la postura del fiscal estatal, César Jáuregui. En un inicio, el fiscal afirmó que los agentes de EU solo estaban impartiendo un curso de manejo de drones para la Agencia Estatal de Investigación, y descartó su participación en operativos relacionados con narcolaboratorios. Sin embargo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, contradijo esta versión y confirmó que sí había una colaboración conjunta entre los estadounidenses y el Gobierno estatal.
Durante la conferencia mañanera de este martes 21 de abril, Sheinbaum señaló: “Estamos investigando lo que estaban haciendo estas personas y de qué agencia son. Hasta ahora la información que tenemos nosotros es que sí estaban trabajando conjuntamente, entonces tiene que hacerse toda la investigación por parte de la Fiscalía para saber si se violó la Constitución y la ley de Seguridad Nacional”. Esta declaración marca un punto de inflexión, ya que el fiscal Jáuregui había insistido públicamente en que los agentes únicamente estaban capacitando a la dependencia estatal, a kilómetros de distancia del operativo que desmanteló uno de los narcolaboratorios más grandes del país.
De acuerdo con reportes de medios internacionales como The Washington Post y The New York Times, los fallecidos eran oficiales de la CIA, lo que añade un elemento de tensión a la relación bilateral. Los agentes murieron la madrugada del domingo al caer su vehículo por un barranco de 200 metros en la localidad de Morelos, junto con el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes, y Manuel Genaro Méndez, otro elemento estatal. Ninguno sobrevivió al accidente.
La tragedia rápidamente se convirtió en tema de debate sobre la injerencia estadounidense en México, especialmente tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y sus constantes amenazas de intervención militar para combatir a los carteles. Sheinbaum ha reiterado su postura: “Cooperación sí, sumisión no”, y pidió explicaciones al Gobierno de Chihuahua sobre la presencia de agentes estadounidenses en la zona, remarcando que no se tenía conocimiento de una colaboración directa entre el Estado y personal de la Embajada de Estados Unidos.
Ante las preguntas y especulaciones, el fiscal César Jáuregui se apresuró a negar, una y otra vez, la participación de los agentes en operativos, pero la revelación de Sheinbaum y los informes extranjeros ponen en duda la versión oficial y abren la puerta a una investigación exhaustiva por parte de la Fiscalía para esclarecer si se violaron la Constitución y las leyes de Seguridad Nacional. El caso, además de tragedia, se ha convertido en un nuevo frente de tensión en la relación México-Estados Unidos.


