La médica especialista del Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE) y presidenta del Subcomité de Resistencia a antimicrobianos en Humanos de la Secretaría de Salud, Daniela de la Rosa Zamboni, aseguró que se debe tener mucho cuidado de tomar un antibiótico para atender una infección de vías respiratorias superiores, debido a que este tipo de medicamentos funciona contra malestares ocasionados por bacterias, pero no contra los cuadros infecciosos causados por virus.
En ese sentido, explicó que la mayoría de las infecciones de vías respiratorias superiores que se presentan en la población no requieren antibióticos, ya que más del 90 por ciento son provocadas por virus. Indicó que el hecho de presentar malestar general no significa que se trate de una infección bacteriana y por ello, señaló que incluso utilizar antibióticos en infecciones que no son bacterianas puede provocar efectos adversos.
“Los seres humanos convivimos con una gran cantidad de bacterias benéficas que viven en nuestro intestino, boca, piel y otras partes del cuerpo. Estas bacterias forman parte de nuestra microbiota y cumplen funciones esenciales para la salud. El consumo injustificado de antimicrobianos, puede alterar este equilibrio, provocando diarrea, infecciones en otras partes del cuerpo, alergias y favorecer la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos”, señaló.
La especialista en infectología destacó que en la actualidad la resistencia bacteriana es un problema serio de salud pública, debido a que las bacterias resistentes no solo afectan a quien consume antibióticos de manera innecesaria, sino que también pueden transmitirse a otras personas, a los animales y al medio ambiente.
Expuso que el mensaje a la población es que los antibióticos solo son útiles para tratar infecciones bacterianas específicas, por lo que tomarlos cuando se tiene una infección de vías respiratorias altas no acelera la recuperación y sí puede generar daños a la salud individual y colectiva.
Sobre los resfriados o infecciones respiratorias causadas por virus, comentó que se identifican porque generalmente presentan escurrimiento nasal o congestión, estornudos y lagrimeo, acompañados de dolor de garganta y tos. Además, puede aparecer fiebre leve o moderada y una sensación de malestar general. “Estos síntomas suelen iniciar de forma gradual y, en la mayoría de los casos, mejoran por sí solos en pocos días con reposo y cuidados básicos”.
Indicó que las recomendaciones para tratar un resfriado con estas características son: tomar abundantes líquidos, cubrirse nariz y boca; higiene de manos y boca, y en caso de fiebre y malestar general tomar un analgésico como paracetamol.
Explicó que la febrícula o fiebre causada por virus generalmente disminuye en un periodo aproximado de tres días, aunque otros síntomas pueden durar un poco más. Durante este tiempo, lo más recomendable es descansar, mantenerse bien hidratado, vigilar los síntomas y evitar el consumo de antibióticos.
Finalmente, sugirió buscar atención médica si los síntomas empeoran, persisten más de una semana, aparece fiebre muy alta o dificultad para respirar.


