Una revisión oftalmológica anual en personas mayores de 40 años puede identificar de forma temprana el glaucoma, una enfermedad silenciosa que constituye la segunda causa de ceguera irreversible en el mundo, informó la médica especialista adscrita al Servicio de Glaucoma del Hospital General “Dr. Manuel Gea González”, Jessica Jazmín Riveros Dimas.
La especialista explicó que el glaucoma es una patología ocular que daña progresivamente el nervio óptico, estructura encargada de transmitir al cerebro las señales visuales que recibe el ojo. “Cuando este nervio se deteriora, se produce una disminución progresiva del campo visual, que puede avanzar gradualmente si no se detecta y trata a tiempo”, enfatizó.
Indicó que, en la mayoría de los casos, la enfermedad no presenta síntomas en sus etapas iniciales, lo que dificulta su diagnóstico temprano.
En el marco del Día Mundial del Glaucoma 2026, que se conmemora el 12 de marzo bajo el lema “Unidos por un mundo sin glaucoma”, la especialista detalló que existen diversos factores que pueden contribuir al daño del nervio óptico; sin embargo, en la mayoría de los casos la enfermedad está asociada con el aumento de la presión intraocular.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran enfermedades como la diabetes mellitus mal controlada, el uso prolongado de esteroides, la predisposición genética y edad.
Indicó que algunos de los síntomas que pueden presentar los pacientes son: visión borrosa progresiva, halos de luces o dolor ocular; no obstante, la mayoría de los casos se detecta durante revisiones oftalmológicas de rutina o cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas.
A nivel mundial, el glaucoma representa la segunda causa de ceguera irreversible, y se estima que para el año 2040 habrá aproximadamente 111.8 millones de personas afectadas.
Ante este panorama, la especialista recomendó que todas las personas a partir de los 40 años se realicen una valoración oftalmológica al menos una vez al año. Además, acudir de inmediato a revisión si existen antecedentes familiares de glaucoma, ya que el riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta significativamente.
“El glaucoma no tiene cura y el daño que causa es irreversible; sin embargo, si se detecta a tiempo podemos retrasar significativamente su progresión y evitar que la o el paciente llegue a una ceguera total permanente”, enfatizó la doctora Riveros Dimas.
Destacó que el Servicio de Glaucoma del Hospital General “Dr. Manuel Gea González” lleva a cabo diferentes terapias para tratar esta patología visual, como el uso de fármacos para controlar la presión intraocular, procedimientos con láser y/o cirugías especializadas, las cuales son implementadas según el grado de avance de la enfermedad de cada paciente.
Detalló que en promedio se atienden 24 pacientes al día, equivalentes aproximadamente a 5 mil consultas al año, lo que refleja la magnitud de este problema de salud visual.
Finalmente, puntualizó que el mensaje es priorizar la difusión social y promover la prevención a través de una revisión oftalmológica de forma periódica, ya que detectar el glaucoma en etapas tempranas puede marcar la diferencia entre conservar la visión o desarrollar una discapacidad visual permanente.


