Hungría está bloqueando un préstamo de 90.000 millones de euros (107.000 millones de dólares) a Ucrania por las disputas con el oleoducto Amistad, que interrumpió el suministro de petróleo ruso en enero. Eslovaquia y Hungría, los únicos Estados miembros de la UE que siguen importando crudo ruso a través del sistema, han estado presionando cada vez más a Kiev como represalia.
En un vídeo publicado en Facebook el 8 de marzo, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, afirmó que trataría la cuestión del oleoducto Druzhba en una reunión con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el 10 de marzo, según el ‘Kyiv Independent’.
“El martes por la mañana me reuniré con Von der Leyen en París, donde le plantearé la siguiente pregunta: ¿Hasta cuándo la Comisión Europea antepondrá los intereses de Ucrania, país no miembro de la UE, a los intereses nacionales vitales de los Estados miembros, es decir, Eslovaquia y Hungría?”.
También dijo que Bratislava instará a Ursula von der Leyen a que presione al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para que permita la inspección del oleoducto, y repitió su reciente afirmación de que Eslovaquia tiene imágenes secretas de satélite que prueban que Druzhba sigue operativo.


