Al presentar la Declaración Anual, es común pensar que cualquier gasto “necesario” puede deducirse. Sin embargo, el SAT tiene reglas muy claras sobre qué conceptos sí aplican como deducciones personales y cuáles no, aunque parezcan básicos o indispensables.
Esta lista reúne los gastos más comunes que generan confusión y que, si se incluyen de forma incorrecta, pueden provocar que el SAT rechace deducciones, reduzca devoluciones o inicie revisiones.
1. Supermercado y despensa familiar
Aunque sean gastos indispensables, el SAT no permite deducir compras de alimentos, productos de limpieza o artículos de uso diario. No se consideran deducciones personales, aunque se paguen con tarjeta y factura.
2. Renta de casa habitación
El pago de renta no es deducible como gasto personal. Solo en casos muy específicos relacionados con actividades empresariales podría aplicar, pero no para uso habitacional.
3. Gasolina de uso personal
La gasolina solo es deducible cuando está vinculada a una actividad económica y cumple requisitos estrictos. El combustible para uso personal no aplica como deducción en la Declaración Anual.
4. Colegiaturas fuera del límite permitido
Las colegiaturas sí pueden deducirse, pero solo hasta los montos máximos autorizados por nivel educativo. Cualquier cantidad excedente no es aceptada por el SAT.
5. Ropa, zapatos y uniformes
La ropa cotidiana, incluso si se usa para trabajar, no es deducible. Solo prendas muy específicas de seguridad o uniformes obligatorios para una actividad económica podrían aplicar.
6. Pagos en efectivo, aunque tengan factura
El SAT exige que las deducciones personales se paguen con medios electrónicos. Si el gasto se pagó en efectivo, aunque exista factura, no es deducible.
7. Seguros que no son de gastos médicos
Muchos creen que cualquier seguro es deducible, pero solo los de gastos médicos y algunos planes de retiro aplican. Seguros de auto, casa o vida no entran como deducción personal.
8. Medicinas compradas en farmacia
Las medicinas solo son deducibles cuando están incluidas en una factura de hospital o clínica. Las compras directas en farmacia no son aceptadas como deducción.
9. Servicios como internet, celular o streaming
Aunque se usen para trabajar o estudiar, estos servicios no se consideran deducciones personales. El SAT los clasifica como gastos de consumo, no deducibles.


