El gobierno de Venezuela anunció el inicio formal de los trámites para restablecer misiones diplomáticas con Estados Unidos, tras siete años de ruptura total. La Cancillería confirmó que una delegación oficial viajará al país norteamericano con el objetivo de abordar las “consecuencias derivadas de la agresión” y reconstruir los puentes rotos desde 2019.
Este giro estratégico del chavismo busca normalizar la operatividad consular y diplomática, un paso que analistas consideran clave para la estabilidad regional, aunque el camino está sembrado de obstáculos operativos y sanciones vigentes.
En paralelo, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, sostuvo conversaciones de alto nivel con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el líder opositor exiliado Edmundo González, y ha señalado la necesidad de una “transición pacífica y soberana”, liderada estrictamente por los venezolanos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó su plan para que las grandes petroleras internacionales inviertan alrededor de 100,000 millones de dólares en Venezuela, golpeada por años de crisis, sanciones e infraestructura deteriorada.
Reunido con ejecutivos de empresas como Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips y Repsol, Trump aseguró que el capital provendrá directamente de las compañías y no del gobierno estadounidense, aunque enfatizó que ofrecerá “protección y seguridad” gubernamental para resguardar sus inversiones.



