Rusia lanzó un misil hipersónico Oréshnik el viernes por la madrugada contra Ucrania como parte de un ataque masivo que dejó al menos cuatro muertos en Kiev, horas después de rechazar un plan europeo de despliegue de una fuerza multinacional tras un posible fin de la guerra.
Ucrania y sus aliados occidentales, que se apresuran a poner fin al conflicto cuando se acerca a los cuatro años, acordaron esta semana que Europa desplegará tropas en territorio ucraniano tras un eventual alto el fuego.
Pero Moscú, que lanzó su invasión en febrero de 2022 en parte para impedir que Ucrania se uniera a la OTAN, ha rechazado repetidamente la idea de que se estacionen ahí fuerzas occidentales y dijo el jueves que esas tropas serían consideradas “objetivos militares legítimos”.
Mientras la diplomacia intenta hacer lo suyo para cerrar el conflicto más mortífero de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, Moscú ha seguido presionando con ataques diarios a Ucrania en medio de las temperaturas gélidas del invierno.



