Con el objetivo de acercar tratamientos modernos y efectivos a la población que más los necesita, así como mejorar su calidad de vida y ampliar sus oportunidades de atención médica, el Servicio de Hemodinamia del Hospital Juárez de México amplió su gama de procedimientos disponibles.
Al integrar la unidad coronaria y de hemodinamia, modernizar su infraestructura y contar con personal altamente especializado, el hospital incrementa sus servicios médicos de alta especialidad, aseveró el encargado del Servicio de Hemodinamia, Arnoldo Enmanuel Loáisiga Sáenz.
Comprometido con la calidad de la atención, actualmente el Servicio de Hemodinamia realiza procedimientos de cardiología intervencionista, neurointervención y procedimientos vasculares intervencionistas.
En el área de cardiología intervencionista se llevan a cabo procedimientos orientados a la atención de enfermedades cardíacas, como la colocación de marcapasos y tratamientos de electrofisiología, los cuales se incorporaron recientemente al catálogo de servicios médicos del hospital.
Con la apertura del programa de intervencionismo estructural, se atienden padecimientos como la estenosis aórtica, la patología valvular degenerativa más común en el adulto mayor.
“Hoy colocamos válvulas sin necesidad de abrir el tórax del paciente. A esto se le conoce como TAVI. A través de grandes vasos, principalmente de la pierna, ingresamos y colocamos una nueva válvula en la válvula aórtica dañada”, puntualizó el especialista Loáisiga.
Asimismo, se realizan tratamientos mínimamente invasivos, pero igualmente efectivos, para patologías congénitas del corazón, como el cierre de comunicaciones interauriculares e interventriculares, foramen oval permeable, conducto arterioso persistente y aortoplastias (corrección de estrechamientos en la aorta).
De manera reciente, se inició el programa de cierre de orejuela izquierda en pacientes con fibrilación auricular que no pueden recibir tratamiento con medicamentos anticoagulantes.
La fibrilación auricular es la arritmia más frecuente en el adulto mayor y aumenta el riesgo de formación de coágulos en el corazón. Cuando el uso de anticoagulantes no es una opción, se coloca un dispositivo que cierra la orejuela izquierda —zona donde se forman la mayoría de estos coágulos—, lo que reduce el riesgo de embolias.
Estos procedimientos se realizan en beneficio de las personas que más lo necesitan y, en ese contexto, el objetivo del Servicio de Hemodinamia es continuar ampliando la gama de intervenciones en favor de la población.



